viernes, 19 de marzo de 2010
Brinco el océano
lunes, 15 de marzo de 2010
Sueños liquidos
de tocar tus llanuras mas profanas,
un cielo se cae y te derramas,
sueños líquidos que se convierten en llamas,
caudales de vida recorren tu cuerpo,
que quitan el miedo y despiertan al muerto,
sátiro bello cenizas de un fuego,
ardiente, lascivo, me invitas a un juego,
mi piel sacrilegía, la tuya herejía,
mis ojos devotos a tu pronta elegía,
tus poros sedientos de mi boca prendida,
tu carne se funde ha caído abatida,
invado tu cuerpo bajo espasmos sedientos,
tiemblan tus pilares, mueves mis cimientos,
inundo tus motivos, los minutos se humedecen,
los momentos infinitos poco a poco crecen.
derramo mis sueños,
vierto todos mis ecos,
retumbo en silencio,
para mi ya no hay tiempo
nuestra guerra se acaba,
las batallas se apagan,
tu guarida se cierra,
mi esperanza se amarra,
vuelve el color de tus ojos,
de nosotros, solo los despojos,
vuelven otra vez las miradas,
nuestras almas abrazadas,
sueños líquidos que no se acaban...

En el lecho tu cuerpo se simplifica
Sexo líquido universo de licor
Atando ondas que son otros cuerpos
Enteros completos de la nuca al talón
Racimo ya sin piel racimo central
Racimo servil brillante de sangre
Entre las distintas partes de tu cuerpo
Dirigiendo la sombra ahuecando el calor
Labio extendido en el confín del lecho
Sin una esponja en que chupar la noche
Y sin sueño para imitar la muerte
Golpear a la mujer monstruo de pudor
Cautivar al hombre con mucha paciencia
Suavizar la mujer para extinguir al hombre
Disfrazar todo para reducir todo
Mejor soñar con estar solo y ciego
No tengo corazón más que mi frente rota.
A la tarde esperábamos tormenta
Estallaba cuando caía la noche
Las abejas saqueaban la colmena
Luego con manos trémulas torpes
Por costumbre encendíamos un fuego
La noche giraba en torno a su pupila
Decíamos te quiero para poder ver
Colorado el tiempo
La lengua en el tercer perfume
Se detenía en la frontera de cada boca
Como un moribundo al borde de su salvación
Jugar gozar ya no estaban enlazados
Subía del suelo un cuerpo a ras de tierra
El orden vencía y el deseo pesaba
Rama central no amaba más al viento
Por culpa de un cuerpo sordo
Por culpa de un cuerpo muerto
De un cuerpo injusto y demente.
Ya que es necesario
Paul Eluard
domingo, 14 de marzo de 2010
De paso
un réquiem para el fin de los días,
pues en esta vida estamos de paso,
y prefiero creer que no hay mas vidas,
de la eternidad somos solo un pedazo,
una sumatoria de momentos con final,
cuando llega la ultima estrofa del verso,
y se cuenta lo que fue bien y fue mal.
si la muerte nos cubre con su regazo,
y se nos ha hecho costumbre llorar,
porque mejor no creer que solo es un paso
el inicio de un camino al que queremos llegar,
la eternidad nos brinda su abrazo,
el universo nos reserva un lugar,
el tiempo no nos hace mucho caso,
pues no vivir es algo como fracasar,
si las ganas de vivir traen un retraso,
nunca es tarde para volver a intentar,
la vida nunca mostrara su rechazo,
si lo que queremos es empezar a soñar,
es la intención el llegar al remanso,
y culminar todo en un lecho de paz,
e intenttar tocar el cielo raso,
montado en una estrella fugaz,
vierto la vía lactea en un vaso,
y guardo sus estrellas en mi mirar,
dibujo en mi mente un trazo,
es el camino por el que pude andar,
nada puede ser fracaso,
si se hizo con buen afán,
el error suele ser escaso,
y así las penas se van...

Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.
Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.
Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...
Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.
La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.
Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.
En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.
De paso
Luis Eduardo Auté
miércoles, 10 de marzo de 2010
Perspectivas
arriba lo grande se hace pequeño, y desde abajo todo parece tener dueño,
recuerdo puede traer una lágrima, una lágrima puede morir sin recuerdos,
un sueño puede ser algo bello, algo bello puede ser una pesadilla,
una pesadilla puede ser algo siniestro, algo siniestro puede convertirse en arte,
amar es un valuarte, para otros el amor siempre ha sido un desastre,
un desastre puede traer orden, un orden puede tener monotonía,
monotonía puede ser una manía, manía puede ser lo mas cuerdo de un loco,
loco es el que ha cambiado su vida, vida es solo para el que ha decidido vivirla...

La llamada de Cthulhu
Howard Phillips Lovecraft
lunes, 8 de marzo de 2010
Lagrimas

" -¡Qué sensación más extraña! -dijo Alicia-. Me debo estar encogiendo como un telescopio.Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.
Alicia en el país de las maravillas
Lewis Carroll
Amores asesinos
caminando por callejones oscuros,
amores fugaces y repentinos,
amores que son tan duros ,
he visto noches sin luna,
y lunas que penan en las ventanas,
olas que mueren sin espuma,
y muertes que escapan de las mañanas,
he visto estrellas cansadas,
y cielos convalecer,
por las ganas extraviadas,
y los sueños que no han de ser
he visto llorar al tiempo,
por tiempos que no han de volver,
hojas que navegan por el viento,
y ojos que dejan de ver,
he visto noches silentes,
destinos que no se han de cumplir,
futuros que dejan de ser presentes,
y vidas sin ganas de vivir,
ya no alcanzan los funerales,
de tanto amor asesino,
que aun pareciendo triviales,
se entierran en el destino...

Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...
Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...
Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.
Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...
Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.
La niña de Guatemala
José Marti
miércoles, 3 de marzo de 2010
¿Quien no sabe que en Abril?
se dan las mejores flores,
las margaritas presumen sus colores,
la primavera escurre todo su amor,
y hasta las nubes saben mejor.
¿quien no sabe que en Abril?
los sueños dejan de ser orugas,
la luna muda sus arrugas,
las estrellas andan desnudas,
y las tristezas se quedan mudas.
¿quien no sabe que en Abril?
la vida aprende a caminar sola,
el pasado pierde también la cola,
las mañanas todos los días paren sol,
y los cantos de las aves en do bemol.
¿quien no sabe que en Abril?
las olas besan con pasión el mar,
las ilusiones aprenden a volar,
los campos estrenan su traje verde,
y hasta la madrugada el sueño pierde.
¿quien no sabe que en Abril?
las montañas cambian de piel,
la felicidad levanta su laurel,
el amor vuelve a creer otra vez,
y la esperanza deja de ser un tal vez...

¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
¡Yo, muriendo!
Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril
¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!
En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!
De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!
Canción
Nicolás Guillén
martes, 2 de marzo de 2010
Carpe Diem!
Carpe Diem! Aprovecha el día,
no dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar al mundo.
Porque pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte
en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa,
tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños
puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
«Emito mi alarido por los techos de este mundo»
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples,
se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación.
Pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea
con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros «poetas muertos», te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, «los poetas vivos»,
no permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.