miércoles, 7 de abril de 2010

Idilio

...este idilio es de una vida, de las que suelen ser enteras no por tanto duraderas pero tampoco pasajeras, este idilio es de mil formas unas curvas y otras planas para fieras tan humanas que parecen de a de veras, este idilio de falderas tiene muchas primaveras, unas cortas y otras eternas, de entre brazos y entre piernas, para abrazos de sirenas, unas mías y otras ajenas, para curarme de las penas, o para acostarme con ellas, este idilio es de estrellas, mares, lunas y otras cosas bellas, este idilio sin dueño que aparece como un sueño, entre cosas de colores que les gusta el blanco y negro, este idilio es de cera, de perfumes y quimeras, de momentos sin sabores y otras tantas emociones...

¿Por qué es tan importante para Teresa la palabra idilio?
Nosotros, que hemos sido educados en la mitología del Antiguo Testamento, podríamos decir que un idilio es la imagen que nos ha quedado como recuerdo del Paraíso: la vida en el Paraíso no semejaba una carrera en línea recta que nos conduce a lo desconocido, no era una aventura. Se movía en círculo entre cosas conocidas. Su uniformidad no era un aburrimiento, sino un motivo de felicidad.
Mientras el hombre vivió en el campo, en la naturaleza, rodeado de animales domésticos, en el regazo de las épocas del año y de su repetición, quedaba aún dentro de él al menos un reflejo de ese idilio paradisíaco.
Adán, en el Paraíso, cuando se inclinaba sobre una fuente, aún no sabía que aquello que veía era él mismo. No habría comprendido a Teresa cuando, de niña, se ponía ante el espejo y trataba de ver su alma a través de su cuerpo. Adán era como Karenin. Teresa se divertía con frecuencia poniéndolo frente al espejo. No reconocía su imagen y se comportaba con increíble desinterés y distracción.
La comparación entre Karenin y Adán me lleva a pensar que en el Paraíso el hombre aún no era hombre. Más exactamente: el hombre aún no había sido lanzado a la órbita del hombre. Nosotros hace ya mucho que hemos sido lanzados y volamos por el vacío del tiempo que transcurre en línea recta. Pero aún sigue existiendo dentro de nosotros una estrecha cuerdecilla que nos ata al lejano y nebuloso Paraíso en el que Adán se inclina sobre la fuente y, siendo totalmente distinto de Narciso, no intuye que esa pálida mancha amarilla que ha aparecido allí es en realidad él mismo. La nostalgia del Paraíso es el deseo del hombre de no ser hombre.
Cuando, siendo niña, encontraba las compresas de la madre manchadas por la sangre de la menstruación, le daban asco y odiaba a su madre por no tener la vergüenza necesaria para esconderlas. Pero Karenin, que era perra, también tenía menstruaciones. Le venían una vez cada medio año y duraban quince días. Para que no ensuciase la casa, le colocaba entre las patas un gran trozo de algodón y le ponía unas bragas viejas suyas, que le ataba ingeniosamente con un cordón al cuerpo. Se pasaba catorce días riéndose de la forma en que iba vestida.

La insoportable levedad del ser
Milan Kundera

viernes, 19 de marzo de 2010

Brinco el océano

...brinco el océano para llegar hasta ti, un pedazo de tiempo es lo que nos toco para vivir...

lunes, 15 de marzo de 2010

Sueños liquidos

...mis manos se escurren entre las ganas,
de tocar tus llanuras mas profanas,
un cielo se cae y te derramas,
sueños líquidos que se convierten en llamas,

caudales de vida recorren tu cuerpo,
que quitan el miedo y despiertan al muerto,
sátiro bello cenizas de un fuego,
ardiente, lascivo, me invitas a un juego,

mi piel sacrilegía, la tuya herejía,
mis ojos devotos a tu pronta elegía,
tus poros sedientos de mi boca prendida,
tu carne se funde ha caído abatida,

invado tu cuerpo bajo espasmos sedientos,
tiemblan tus pilares, mueves mis cimientos,
inundo tus motivos, los minutos se humedecen,
los momentos infinitos poco a poco crecen.

derramo mis sueños,
vierto todos mis ecos,
retumbo en silencio,
para mi ya no hay tiempo

nuestra guerra se acaba,
las batallas se apagan,
tu guarida se cierra,
mi esperanza se amarra,

vuelve el color de tus ojos,
de nosotros, solo los despojos,
vuelven otra vez las miradas,
nuestras almas abrazadas,

sueños líquidos que no se acaban...


En el lecho tu cuerpo se simplifica
Sexo líquido universo de licor
Atando ondas que son otros cuerpos
Enteros completos de la nuca al talón
Racimo ya sin piel racimo central
Racimo servil brillante de sangre
Entre las distintas partes de tu cuerpo
Dirigiendo la sombra ahuecando el calor
Labio extendido en el confín del lecho
Sin una esponja en que chupar la noche
Y sin sueño para imitar la muerte

Golpear a la mujer monstruo de pudor
Cautivar al hombre con mucha paciencia
Suavizar la mujer para extinguir al hombre
Disfrazar todo para reducir todo
Mejor soñar con estar solo y ciego

No tengo corazón más que mi frente rota.

A la tarde esperábamos tormenta
Estallaba cuando caía la noche
Las abejas saqueaban la colmena
Luego con manos trémulas torpes
Por costumbre encendíamos un fuego

La noche giraba en torno a su pupila
Decíamos te quiero para poder ver

Colorado el tiempo
La lengua en el tercer perfume
Se detenía en la frontera de cada boca
Como un moribundo al borde de su salvación
Jugar gozar ya no estaban enlazados
Subía del suelo un cuerpo a ras de tierra
El orden vencía y el deseo pesaba
Rama central no amaba más al viento

Por culpa de un cuerpo sordo
Por culpa de un cuerpo muerto
De un cuerpo injusto y demente.

Ya que es necesario
Paul Eluard

domingo, 14 de marzo de 2010

De paso

...hoy canto un himno al ocaso,
un réquiem para el fin de los días,
pues en esta vida estamos de paso,
y prefiero creer que no hay mas vidas,

de la eternidad somos solo un pedazo,
una sumatoria de momentos con final,
cuando llega la ultima estrofa del verso,
y se cuenta lo que fue bien y fue mal.

si la muerte nos cubre con su regazo,
y se nos ha hecho costumbre llorar,
porque mejor no creer que solo es un paso
el inicio de un camino al que queremos llegar,

la eternidad nos brinda su abrazo,
el universo nos reserva un lugar,
el tiempo no nos hace mucho caso,
pues no vivir es algo como fracasar,

si las ganas de vivir traen un retraso,
nunca es tarde para volver a intentar,
la vida nunca mostrara su rechazo,
si lo que queremos es empezar a soñar,

es la intención el llegar al remanso,
y culminar todo en un lecho de paz,
e intenttar tocar el cielo raso,
montado en una estrella fugaz,

vierto la vía lactea en un vaso,
y guardo sus estrellas en mi mirar,
dibujo en mi mente un trazo,
es el camino por el que pude andar,

nada puede ser fracaso,
si se hizo con buen afán,
el error suele ser escaso,
y así las penas se van...


Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.

Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.

Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...

Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.

La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.

Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.

En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.

De paso
Luis Eduardo Auté

miércoles, 10 de marzo de 2010

Perspectivas

...luz es al ojo lo que puede ver, pensamiento es al ser lo que lo hace ser,
ser es vivir en el ahora y olvidarse de ir arriba,
arriba lo grande se hace pequeño, y desde abajo todo parece tener dueño,
dueño es el que cree que tiene, y tiene el que lo ha dejado todo,
todo es casi igual a nada, nada es como lo eteno,
eterno es lo que nunca acaba, acaba todo en recuerdo,
recuerdo puede traer una lágrima, una lágrima puede morir sin recuerdos,
recuerdos son momentos del pasado, el pasado ya es solo un sueño,
un sueño puede ser algo bello, algo bello puede ser una pesadilla,
una pesadilla puede ser algo siniestro, algo siniestro puede convertirse en arte,
arte es la expresión de la voluntad, y la voluntad siempre deberia ser amar,
amar es un valuarte, para otros el amor siempre ha sido un desastre,
un desastre puede traer orden, un orden puede tener monotonía,
monotonía puede ser una manía, manía puede ser lo mas cuerdo de un loco,
loco es el que ha cambiado su vida, vida es solo para el que ha decidido vivirla...


"No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas."

La llamada de Cthulhu
Howard Phillips Lovecraft

lunes, 8 de marzo de 2010

Lagrimas

...lágrimas para curar el alma, ungüento divino para el dolor, aves que vuelan al alba, sentimientos con cuerpo y sabor, agua que apaga la llama, tristezas con forma y olor, pastillas para recobrar la calma, momentos de mucho fulgor, lágrimas que escurren por las cortinas de los ojos, que en el viento se deslizan entre los sentimientos rotos, que se escapan desde adentro aun rompiendo los cerrojos, de un alma que se inunda en mares de aguas saladas, gotas de lluvia de las miradas, penas y glorias embotelladas, memorias quizas ya olvidadas, experiencias que han quedado acumuladas, en la humedad de las cloacas de nuestras almas ...


" -¡Qué sensación más extraña! -dijo Alicia-. Me debo estar encogiendo como un telescopio.Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.
(...)Mientras decía estas palabras, le resbaló un pie, y un segundo más tarde, ¡chap!, estaba hundida hasta el cuello en agua salada. Lo primero que se le ocurrió fue que se había caído de alguna manera en el mar. «Y en este caso podré volver a casa en tren», se dijo para sí. (Alicia había ido a la playa una sola vez en su vida, y había llegado a la conclusión general de que, fuera uno a donde fuera, la costa inglesa estaba siempre llena de casetas de baño, niños jugando con palas en la arena, después una hilera de casas y detrás una estación de ferrocarril.) Sin embargo, pronto comprendió que estaba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de estatura. "

Alicia en el país de las maravillas
Lewis Carroll

Amores asesinos

...he visto amores asesinos,
caminando por callejones oscuros,
amores fugaces y repentinos,
amores que son tan duros ,

he visto noches sin luna,
y lunas que penan en las ventanas,
olas que mueren sin espuma,
y muertes que escapan de las mañanas,

he visto estrellas cansadas,
y cielos convalecer,
por las ganas extraviadas,
y los sueños que no han de ser

he visto llorar al tiempo,
por tiempos que no han de volver,
hojas que navegan por el viento,
y ojos que dejan de ver,

he visto noches silentes,
destinos que no se han de cumplir,
futuros que dejan de ser presentes,
y vidas sin ganas de vivir,


ya no alcanzan los funerales,
de tanto amor asesino,
que aun pareciendo triviales,
se entierran en el destino...


Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.

Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...

Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...

Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.

Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...

Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.

Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.

Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.

La niña de Guatemala
José Marti

miércoles, 3 de marzo de 2010

¿Quien no sabe que en Abril?

...¿quien no sabe que en Abril?
se dan las mejores flores,
las margaritas presumen sus colores,
la primavera escurre todo su amor,
y hasta las nubes saben mejor.

¿quien no sabe que en Abril?
los sueños dejan de ser orugas,
la luna muda sus arrugas,
las estrellas andan desnudas,
y las tristezas se quedan mudas.

¿quien no sabe que en Abril?
la vida aprende a caminar sola,
el pasado pierde también la cola,
las mañanas todos los días paren sol,
y los cantos de las aves en do bemol.

¿quien no sabe que en Abril?
las olas besan con pasión el mar,
las ilusiones aprenden a volar,
los campos estrenan su traje verde,
y hasta la madrugada el sueño pierde.

¿quien no sabe que en Abril?
las montañas cambian de piel,
la felicidad levanta su laurel,
el amor vuelve a creer otra vez,
y la esperanza deja de ser un tal vez...


¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
¡Yo, muriendo!

Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!

Canción
Nicolás Guillén

martes, 2 de marzo de 2010

Carpe Diem!

...vive la vida, no dejes que esta se apague, ser feliz es la clave, la tristeza es para el desesperado, no andes opaco caminando, donde estas es donde debes, o amenos así lo cree el universo, que de sencillo lo hemos hecho tan complejo, no dejes que te acompleje tu espejo, ese que sabe de belleza, mas confía en la grandeza, que alguien sembró dentro de ti, enseñale al tiempo lo que es vivir, y la vida lo triste que seria sin ti, agradece la oportunidad de respirar, ni un segundo puedes desperdiciar, honra con tu vida a los muertos, y que no haya en tu existencia cabos sueltos, ni puertas sin cerrar, ni capítulos incompletos, ni historias sin final, ama tanto como puedas, dale gracias a las estrellas, a la noche, al lugar que tienes como hogar, deja atrás cualquier reproche, veras que con el tiempo las cosas dejan de pesar, no hagas tanto caso al orgullo, he visto a tantos perder el suyo, y a los que tanto lo cuidaron nunca nada ganar, tampoco dejes de llorar, las lágrimas son el mejor remedio para el que se empieza a ahogar, no hay día eterno, todo tiene que terminar, recuerda que las mañanas se hicieron para volver a empezar, y las noches para la experiencia del día cerrar, aprovecha el día, que mañana sera otro día mas...

Carpe Diem! Aprovecha el día,
no dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar al mundo.
Porque pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte
en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa,
tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños
puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
«Emito mi alarido por los techos de este mundo»
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples,
se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación.
Pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea
con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros «poetas muertos», te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, «los poetas vivos»,
no permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.

La sociedad de los poetas muertos

sábado, 27 de febrero de 2010

Le pasa al tiempo

...me encontré con un reloj tirado ala orilla de un mar lejano,
conservaba toda su historia cual si fuera un anciano,
sus manecillas ya no avanzaban solo conservaba su mirada,
firme y contundente pero tan triste y tan cansada,
en sus entrañas escondía una triste añoranza,
por volver a aquellos días de luz y de esperanza,

quise poder ayudarlo pero yo nada podría hacer,
así que busque un relojero que a este pudiera atender,
pero en este mundo y en otros ninguno pude encontrar,
que pudiera ayudar a este pobre que se empezaba a apagar,

ya en sus últimos momentos le pregunte quien le había hecho esto,
con el idioma de las no palabras me confeso que había sido yo,
mas confundido que al principio le pregunte que como podía ser eso,
pero antes de transformar un nuevo gesto el reloj se apago,

sucede que aveces el tiempo ya no es tan pesado,
y la vida se conforma con tan solo vivir,
los días se cansan de cargar momentos del pasado,
y la vida empieza a ver la luz de su existir...




Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas sucias.

Walking around
Pablo Neruda

miércoles, 17 de febrero de 2010

Me doy cuenta

...empiezo a darme cuenta que el sin ti me esta matando,
que día a día dejo un poco de mi en las horas cansadas de la rutina,
la vida se torna compleja porque sencillamente no estas,
las brasas de lo que algún día dejaste se están agotando,
tu brillo poco a poco abandona mis oscuridades,
tu lejanía se ha aliado con el tiempo,
tus recuerdos ahora son mis verdugos,
me pregunto si tus ojos estarán pasando por lo mismo,
si tu alma estará igual de devastada por mi ausencia,
si los segundos sin mi se clavan como alfileres en tu alma.
no he encontrado un Dios para rezarle y que me entienda,
que cada día me doy cuenta que me haces tanta falta...

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Jaime Sabines
Me doy cuenta de que me faltas

sábado, 13 de febrero de 2010

Amor de un dia

…en estos días en que alguien escogió, pintar de rojo un corazón, prostituir el cacao en las dulcerías, marchitar rosas en la florería, secuestrar osos con cara fría, pretextos para vender amor en cajas de bisutería, como si fuera una realidad, saber amar necesita de mas verdad y menos mentira, de mas manos estrechando otras manos, de mas corazón latiendo por otro corazón, de mas hermanos ayudando a otros hermanos, pero no solo amor para los amantes, ni para los amigos que nos da la vida, si no para amor para todo el mundo, y no un amor que dure tan solo un día…


¿Te molesta mi amor?
Mi amor de juventud,
y mi amor es un arte
en virtud.

¿Te molesta mi amor?
Mi amor sin antifaz,
y mi amor es un arte
de paz.

Mi amor es mi prenda encantada,
es mi extensa morada,
es mi espacio sin fin.
Mi amor no precisa fronteras;
como la primavera,
no prefiere jardín.

Mi amor no es amor de mercado,
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo;
si lo niego o lo vendo,
¿para qué respirar?

¿Te molesta mi amor?
Mi amor de humanidad,
y mi amor es un arte
en su edad.

¿Te molesta mi amor?
Mi amor de surtidor,
y mi amor es un arte
mayor.

Mi amor no es amor de uno solo,
sino alma de todo
lo que urge sanar.
Mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar.

Mi amor, el más enamorado,
es del más olvidado
en su antiguo dolor.
Mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor.
Mi amor, este amor aguerrido,
es un sol encendido,
por quién merece amor.


Por quien merece amor
Silvio Rodriguez

miércoles, 10 de febrero de 2010

Ser sin ser

...ser sin ser es lo que no quiero ser,
ser por un tiempo y después desaparecer,
padecer un momento para después perecer,
parecer que soy sin realmente ser,
pertenecer a un lugar que no puede ser,
desvanecer mi existencia hasta dejar de ser.

me embriague de silencio para callar mis deseos,
me escondí detrás de la persona que creía ser,
pensé que con no verme me iba a convencer,
de que el corazón ya no tenía tiempo para creer.

pero sacudió el pasado las ruinas de mi memoria,
llevando a flote recuerdos de forma contradictoria,
pensamientos rotos que surgieron de la escoria,
vestigios de un destino que se quedo en la historia.

ahora camino por las calles sin saber quién soy,
la inercia de la vida me hace ir, sin saber a dónde voy,
con el alma expuesta a los ojos de los que no ven,
que en esto de no saber ser, ellos dudan también…



Por un segundo, sólo, no ser yo:
Ser bicho, piedra, sol, u otro nombre,
Dejar de ver el mundo desde esta altura,
Pesar el más y el menos de otra vida.

Por un segundo, sólo, otros ojos,
Otra forma de ser y de pensar,
Olvidar cuanto sé, de la memoria
Nada dejar, ni el saberla perdida.

Por un segundo, sólo, otra sombra,
Otro perfil en el muro que separa,
Gritar con otra voz otra amargura,
Cambiar por muerte la muerte prometida.

Por un segundo, sólo, encontrar
En tu cuerpo mudado el cuerpo mío,
Por un segundo, sólo, y no más:
Por desearte más, ya conocida.

Integral
José Saramago

lunes, 8 de febrero de 2010

Regresa pronto primavera

...regresa pronto primavera,
regresa con tus amaneceres,
y tus gotas de roció,
regresa con tu brillo,
y el de todas tus estrellas,

regresa pronto primavera,
regresa con tus hermosas flores,
y con los cantos de las aves,
regresa con tu colorido,
y la claridad de tus manantiales,

regresa pronto primavera,
regresa con tus lunas llenas,
y las brisas de las noches,
regresa con tu alarido,
y los sonidos suaves,

regresa pronto a mi ventana,
y de paso a la de mi vecino,
entra por mi mañana,
no olvides traer tu trino,
apaga ya el invierno,
que nos ha traído el frió,
vuelve a pintar el camino,
a traer seda con tus obreras,
luz con tus luciérnagas,
belleza con tus mariposas,
alegría con tus praderas,
vuelvo pronto primavera...

La primavera se demora tanto
que voy a olvidar que estuvo ayer,
cuando regrese su emoción de árbol
no me acordaré de florecer.

Confundiré tus senos con su trino
y en vez de cantar te besaré
tu cuerpo me parecerá un suicidio
y de fecundarlo moriré.

Jamás sabré si soy dichoso
si maravilloso o si terrible,
y no sabré lo que termina
o recién camina o lo imposible.

Esta primavera puede hacerme enloquecer.

Esta primavera
Silvio Rodriguez

sábado, 6 de febrero de 2010

Si el amor se quedara

...si el amor se quedara y no tuviera que irse cuando atardece la vida, cuando florecen las canas sobre el camino recorrido, si el amor fuera mas que un idilio, un eterno suspiro, un momento que nunca pierde el sabor, un deseo perpetuo, un sentimiento experto, capas de vencer el tiempo, y los días llenos de rutina, si el amor volara mas allá de la cortina, y anduviera por campos llenos de alegría, y recorriera mares, callejones sin salida, si el amor nunca creyera que algún día terminaria, si el amor fuera mas que una utopía, una serie de buenos deseos, una estrella fugaz que pronto deja de alumbrar el cielo, si el amor fuera una revolucion constante, una llama encendida en cada instante, pensamientos que navegan por el viento, si el amor fuera recuerdo y a la vez presente, la vida de todos seria diferente, las manecillas del reloj caminarian lentamente, cuando el amor se quedara ahora si para siempre...

Pero fue por uno de esos juegos triviales que los primeros treinta años de vida en común estuvieron a punto de acabarse porque un día cualquiera no hubo jabón en el baño.
Empezó con la simplicidad de la rutina. El doctor Juvenal Urbino había regresado al dormitorio, en los tiempos en que todavía se bañaba sin ayuda, y empezó a vestirse sin encender la luz. Ella estaba como siempre a esa hora en su tibio estado fetal, los ojos cerrados, la respiración tenue, y ese brazo de danza sagrada sobre la cabeza. Pero estaba a medio sueño, como siempre, y él lo sabía. Al cabo de un largo rumor de almidones de lino en la oscuridad, el doctor Urbino habló consigo mismo: - Hace como una semana que me estoy bañando sin jabón –dijo.
Entonces ella acabó de despertar, recordó, y se revolvió de rabia contra el mundo, porque en efecto había olvidado reponer el jabón en el baño. Había notado la falta tres días antes, cuando ya estaba bajo de la regadera y pensó reponerlo después, pero después lo olvidó hasta el día siguiente. Al tercer día le había ocurrido lo mismo. En realidad no había transcurrido una semana, como él decía para agravarle la culpa, pero si tres días imperdonables, y la furia de verse sorprendida en falta acabó de sacarla de quicio. Como siempre, se defendió atacando.
- Pues yo me he bañado todos estos días –gritó fuera de sí- y siempre ha habido jabón.
Aunque él conocía de sobra sus métodos de guerra, esa vez no pudo soportarlos. Se fue a vivir con cualquier pretexto profesional en los cuartos de internos del Hospital de la Misericordia, y sólo aparecía en la casa para cambiarse de ropa al atardecer antes de las consultas a domicilio. Ella se iba para la cocina cuando lo oía llegar, fingiendo hacer cualquier cosa, y allí permanecía hasta sentir en la calle los pasos de los caballos del coche. Cada vez que trataron de resolver la discordia en los tres meses siguientes, lo único que lograron fue atizarla. Él no estaba dispuesto a volver mientras ella no admitiera que no había jabón en el baño, y ella no estaba dispuesta a recibirlo mientras él no reconociera haber mentido a conciencia para atormentarla.
El incidente, por supuesto, les dio oportunidad de evocar otros, muchos otros pleitos minúsculos de otros tantos amaneceres turbios. Unos resentimientos resolvieron los otros, reabrieron cicatrices antiguas, las volvieron heridas nuevas, y ambos se asustaron con la comprobación desoladora de que en tantos años de lidia conyugal no habían hecho mucho más que pastorear rencores. Él llegó a proponer que se sometieran juntos a una confesión abierta, con el señor arzobispo si era preciso, para que fuera Dios quien decidiera como árbitro final si había o no había jabón en la jabonera del baño. Entonces ella, que tan buenos estribos tenía, los perdió con un grito histórico:
-¡A la mierda el señor arzobispo!
El improperio estremeció los cimientos de la ciudad, dio origen a consejas que no fue fácil desmentir, y quedó incorporado al habla popular con aires de zarzuela: “¡A la mierda el señor arzobispo!”. Consciente de que había rebasado la línea, ella se anticipó a la reacción que esperaba del esposo, y lo amenazó con mudarse sola a la antigua casa de su padre, que todavía era suya, aunque estaba alquilada para oficinas públicas. No era una bravata: quería irse de veras, sin importarle el escándalo social, y el marido se dio cuenta a tiempo. Él no tuvo valor para desafiar sus prejuicios: cedió. No en el sentido de admitir que había jabón en el baño, pues habría sido un agravio a la verdad, sino en el de seguir viviendo en la misma casa, pero en cuartos separados, y sin dirigirse la palabra. Así comían, sorteando la situación con tanta destreza que se mandaban recados con los hijos de un lado al otro de la mesa, sin que estos se dieran cuenta de que no e hablaban.
Como en el estudio no había baño, la fórmula resolvió el conflicto de los ruidos matinales, porque él entraba a bañarse después de haber preparado la clase, y tomaba precauciones reales para no despertar a la esposa. Muchas veces coincidían y se turnaban para cepillarse los dientes antes de ir a dormir. Al cabo de cuatro meses, él se acostó a leer en la cama matrimonial mientras ella salía del baño, como ocurría a menudo, y se quedó dormido. Ella se acostó a su lado con bastante descuido para que se levantara y se fuera. Él despertó a medias, en efecto, pero en vez de levantarse apagó la veladora y se acomodó en su almohada. Ella lo sacudió por el hombro para recordarle que debía irse al estudio, pero él se sentía tan bien en la cama de plumas de los bisabuelos, que prefirió capitular.
-Déjame aquí –dijo-. Sí había jabón.

lunes, 1 de febrero de 2010

Tu y la verdad

...volvió a brotar de la piel la verdad,
por los poros de mi ser se vomitaba,
un hedor a realidad se disparaba,
por los destinos abruptos de una mirada,

desterré de mi cuerpo el pudor,
lo cambie por copos de alegría,
pensamientos con sabor a despedida,
y tristezas que abuzaban de agonía,

un momento tan perfecto,
pudo escaparse del tiempo,
dejándome tan incompleto,
tan solo con alma y cuerpo,

un pedazo de mi se fue contigo,
yo te daría hasta mi destino,
la piel que llevo como abrigo,
mis próximos pasos y mi camino,

las historias guardan instantes,
los instantes guardan secretos,
los secretos guardan momentos,
los momentos guardan presentes,
y los presentes pronto quedan en el olvido,

pero podría olvidarte en un suspiro,
y olvidarme de que fuiste mi aire,
el problema es cuando respiro,
y no poder hacer que el corazón calle,

calles que no me llevan a ti,
son veredas confundidas entre si,
cielos sin belleza ni deseos,
mis deseos de que estés aquí...

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
"quién te pudiera sentir
"en el corazón clavada".
Yo voy soñando caminos
Antonio Machado


Planeo el azar

...y el amor estaba ahí, brincando de tu alma a la mía y viceversa,
Descubriéndonos el uno al otro en nuestros mundos cansados,
Sembrando esperanzas en lo profundo de nuestras cicatrices,
Encendiendo primaveras en los inviernos que parecían eternos,
Embarrando de luz los días cargados de penumbra
Reinventando el aire o quizás la forma de respirar.

tan apaciente como un huracán después de un terremoto,
Tan inconsciente como una piedra que aprende a estar viva,
Tan imprudente como una nube en pleno eclipse,
Tan ocurrente como el que no vive pero existe.

Tan cansado de sí mismo con sabor a mentira,
Tan agobiado a causa de tanta despedida,
Tan decepcionado de las promesas insolutas,
Tan ofuscado por sentimientos intermitentes.

pero planeo el azar un instante para juntarnos,
y el universo una conspiración para encontrarnos,
entre tanto mundo y tanta gente nos miramos,
yo venia de un lado, tu de otro y nos encontramos.

Y entonces fue que la luz supo ser más luz,
Que las mañanas ya no solo eran mañanas,
Qué decir de las tardes que morían por ti,
Y las lunas que se asomaban a la ventana solo para verte,
Que las horas necesitaban más minutos para tenerte,
Qué decir del conocerte y después tener que dejarte ir


Te quiero porque tienes
las partes de la mujer en el lugar preciso
y estás completa.
No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.

Colocada en tu alma,
dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,
leche de luna en las oscuras hojas.
Quizás me ves,tal vez, acaso un día,
en una lámpara apagada,
en un rincón del cuarto donde duermes,
soy la mancha, un punto en la pared,
alguna raya que tus ojos, sin ti, se quedan viendo.

Quizás me reconoces
como una hora antigua
cuando a solas preguntas,
te interrogas
con el cuerpo cerrado y sin respuesta.

Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste.
Pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.
Recoge mi cabeza. Guarda el brazo
con que amé tu cintura.
No me dejes
en medio de tu sangre en esa toalla.

Te quiero porque tienes
Jaime Sabines

jueves, 28 de enero de 2010

En las cloacas de mi memoria

...en las cloacas de mi memoria viven, recuerdos espurios que sobreviven, a tantas batallas perdidas, en el campo al que llamamos vida, ruinas ya casi destruidas, de lo que pudo ser algún día, decisión arrepentida cambio de dirección o huida, momentos que deambulan por el tiempo, pensamientos que se escaparon con el viento, bestias terribles con cara de mujer, y cuerpo de olvido, intentos llenos de herrumbre, ilusiones en penumbras, huracanes apagados, palabras sin eco, materia sin cuerpo, rostros que ya jamas he de ver, abismos extraviados en mi alma, agujeros no tan vacíos, y vacíos tan llenos de todo, sepultados en mi efímera existencia viven aun los muertos por los que nunca lloro...

"Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido. Evoquemos una situación de lo más trivial: un hombre camina por la calle. De pronto quiere recordar algo, pero el recuerdo se le escapa. En ese momento, mecánicamente, afloja el paso. Por el contrario, alguien que intenta olvidar un incidente penoso que acaba de ocurrirle acelera el paso sin darse cuenta, como si quisiera alejarse rápido de lo que, en el tiempo, se encuentra aún demasiado cercano a él. En la matemática existencial, esta experiencia adquiere la forma de dos ecuaciones elementales: "el grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad de la memoria, el grado de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido"

domingo, 24 de enero de 2010

El club de los silencios eternos

...me escribi en la mañana una carta para que me llegara esta noche,
pues creí que al llegar al reproche de mi mismo no me iba acordar,
y acorde con un sol de a deveras,
que no dejaría apagar las hogueras,
que se perdieran al empezar a soñar,
entonces jure no volver a pecar,
asesinando momentos que el corazón pronto puede olvidar,
aludiendo a espasmos que se caen de la cama,
tatuando deseos para que no se borren del alma
le pedí a mi razón que guardara la calma,
un amor de minutos no necesita alas para volar,
me grabe en la memoria esas caras sin dueño,
y las palabras que gritan que esto no es un sueño,
pero que al ser pronunciadas terminan siendo realidad,
me escape por un segundo de lo que parece verdad,
y me extravié en otro mundo donde el amor no fuera maldad,
donde la luna siguiera su idilio después de la tempestad,
me inscribí en el club de los silencios eternos,
para cerrar el inventario de pensamientos malos y buenos,
donde el pecado mas malo no fuera el de la pasión,
para no tener que esconderme tras las notas de una canción
que fue escrita para que dijera todo lo que fuimos tu y yo...


Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada,

cuando juego mi muerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,
cuando corta la espada de lo que ya no existe,
cuando deshojo el triste racimo de la nada.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allá donde se escriben las canciones
con humo blanco de la nube negra.

Cuando siento piedad por sentir lo que siento,
cuando no sopla el viento en ninguna ciudad,
cuando ya no se ama ni lo que se celebra,
cuando la nube negra se acomoda en mi cama,

cuando despierto y voto por el miedo de hoy,
cuando soy lo que soy en un espejo roto,
cuando cierro la casa porque me siento herido,
cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allá donde se escriben las canciones
con humo blanco de la nube negra.

Nube negra
Joaquin Sabina

martes, 19 de enero de 2010

Esperanzas

...brillan como estrellas que han vencido una tormenta,

como soles ansiosos de una mañana mas,

como luciérnagas que cumplen su condena,

como sol que se asoma sobre el mar.


caminan de la mano de los sueños,

se convierten en el oxigeno del alma,

aparecen y se esfuman como si nada,

y cambian muchas veces de lugar,


viven en cualquier corazón,

se esconden muchas veces en recuerdos,

florecen en los campos del deseo,

y muchas veces no hacen caso a la razón



La que dicen que nunca nos abandona

Esperanza,
araña negra del atardecer.
Tu paras
no lejos de mi cuerpo
abandonado, andas
en torno a mí,
tejiendo, rápida,
inconsistentes hilos invisibles,
te acercas, obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra
pesada
y leve a un tiempo.

Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste, paciente, la llegada
de esta tarde
en la que nada
es ya posible...
Mi corazón:
tu nido.
Muerde en él, esperanza.

Esperanza
Ángel González

domingo, 17 de enero de 2010

La cosa mas bella

...vive que la vida es poca, si la tienes muy cuerda vuélvela loca, y si su manía rebasa solo tápale la boca, pero vive que no hay mas oportunidad para vivir que esta, llega a lo más alto de la cuesta, siempre trata de alcanzar el sol, para que por lo menos llegues a la luna, nunca subestimes el amor, ni en el mundo a persona alguna, ríe y sonríe todo lo que puedas, saborea tus lagrimas cuando ya no puedas, has de tu día un sueño grande, aunque muchas veces la luz se acabe, vuela que para eso son las alas, que el creador tejió en nuestras almas, brinca para poder llegar a donde fuera, vive que vivir debería ser la principal profesión de quien anda por esta tierra, ama la paz di no a la guerra, vive en paz como si todos los días fueran primavera, ama hasta que duela pero no dejes que el dolor te haga olvidar el amor, dale a tu vida color, pinta en tus noches las estrellas, no dejes de probar ningún sabor, que existir es aun la cosa más bella...

ALEGRÍA
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.

Como la tierra
eres
necesaria.

Como el fuego
sustentas
los hogares.

Como el pan
eres pura.

Como el agua de un río
eres sonora.

Como una abeja
repartes miel volando.

Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.

No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.

Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:

contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.

Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!

Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.

No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.

Oda a la alegria
Pablo Neruda

miércoles, 13 de enero de 2010

Los perros de mi vida

...no sé a dónde fueron, ni siquiera me imagino si existirá un cielo de perros, lo que si se es que se te pegan al hueso, te dan sus lamidos, sus miradas ingenuas, su fidelidad, sus ladridos, su amor sabor a perro, y un día se van y te dejan un hueco en el espacio reservado para amistades misceláneas, cumplen su función en la tierra después de haber correteado carteros, mordisqueado tus zapatos, o haberte dejado regalitos por toda la casa, te enseñan que la amistad es el mejor invento de Dios después del amor, a donde quiera que hayan ido, quiero decirles que se les extraña...
"Pero le da la impresión de que la pareja humana está hecha de tal manera que su amor es a priori de peor clase de la que puede ser (al menos en su caso, que es el mejor) el amor entre una persona y un perro, esa extravagancia en la historia del hombre, probablemente no planeada por el Creador.)
Es un amor desinteresado: Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor. Jamás se ha planteado los interrogantes que torturan a las parejas humanas: ¿me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia."


jueves, 7 de enero de 2010

El raro

...colgado en un estante vivía aquel hombrecillo raro, zapatitos taconeros, trajecito rimbombante, solía usar bombín lo confundian con catrin, su madre era una quimera y su padre un enano elegante, piernas flacas brazos alargados, pelo calvo un poco largo, ojos saltones, labios suaves, nariz pinocha un poco chocha, manos de rana flaca,mentón afilado, cuello grande, de rostro firme, no así su panza, llevaba cola punta de lanza, encanto sublime, gesto triste, pero sonrisa tatuada, enamorado de un hada, con corazón maltrecho, que nunca lo miraba con sus ojos esfinge, parecía mal hecho, para los que la belleza exige, solo y abandonado, ahí lo tenían colgado, los que nunca lo valoraron, pues alguna mente pensó que este hombre era un hombre raro...

" El excéntrico es una persona que a nadie se le ocurriría meter en un manicomio, pero que tiene ciertas peculiaridades que lo distinguen claramente del común de la gente. Para ser excéntrico se necesita cierta iniciativa, cierta pasión creadora, pero al mismo tiempo supone una falla o una deficiencia, que lo separa fatalmente, al excéntrico, del artista. Es excéntrico, por ejemplo, el señor que un día descubre, gracias a algún razonamiento bastante complicado, que la habitación ideal debe ser hexagonal, y construye una casa de acuerdo con este principio, y vive en ella explicándole a los visitantes las virtudes de su figura geométrica predilecta. Un individuo que invente una casa hexagonal, pero no la construya, o que una vez construida no la habite, es un excéntrico manqué. Otra cualidad indispensable del excéntrico es que el resultado de sus locuras debe ser inofensivo para los demás. El único perjudicado debe ser él mismo. El único excéntrico que he conocido -y reconocido como tal- era un tío político mío. Uno de los hombres más listos y más industriosos que he conocido. La profesión más antigua que yo le conocí fue la de administrador de una fundición; cuando se aburrió puso una fundición artística -todo esto en un pueblo en donde no había ni un solo escultor-; cuando cerró la fundición puso una planta avícola en la sala de su casa -en su buró había un nido de palomas mensajeras-; después abrió una fábrica de licores e inventó una crema, muy parecida al chartreuse, que se llamaba crema Vergine; después compró un caserón y pasó varios años reformándolo -él solo, sin ayuda de albañil- y cuando terminó la alberca, otro tío mío me dijo:
-¿Tú crees que va a llenarla con agua de la llave? Nada de eso. Va a comprar un tanque de oxígeno y dos de hidrógeno y va a producir su propia agua.
Y aquí hemos llegado a otra característica de los excéntricos, que consiste en una capacidad fuera de lo común para inspirar leyendas. Un excéntrico rodeado de malos observadores o de gente que lo considera normal está perdido. "

El excentrico
Jorge Ibargüengoitia(México, 1928-1983)

martes, 5 de enero de 2010

Eufemia

...un ya mero para el que no ha podido, un nunca es tarde para el que cree en el tiempo, un hasta luego para el que quiere volver, un Dios quiera para el que tiene fe, un la vida es bella para el que no ha vivido, un mañana será otro día para el que se canso, un te amo para el que ya no quiere esperar, un adiós para el que no supo quedarse, un borrón y cuenta nueva para el que tiene mucho que olvidar, y un feliz año nuevo para el que tiene esperanza de volver a empezar...




Si el mundo está patas arriba y cabeza abajo ¿por qué no delirar que el mundo vuelva a estar como él quiso cuando todavía no era?
Así que se me ocurrió imaginar ese mundo posible.

Delirar, soñar en voz alta:

En las calles los automóviles serán pisados por los perros, el aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado,
ni será mirada por el televisor.

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir en lugar de vivir para trabajar.

En ningún país irán presos los muchachos por no prestar el servicio militar; sólo irán quienes quieran hacerlo.

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de compra.

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las cocinen vivas.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos y los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres sino contra la pobreza. La industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.

Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión. Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle. Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos.

La educación no será privilegio de quienes pueden pagarla, ni la policía será la maldición de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.

Una mujer negra será presidenta del Brasil y otra mujer negra será presidenta de los Estados Unidos; una mujer india gobernará
a Guatemala y otra a Perú.

En Argentina las "Locas de la Plaza de Mayo" serán un ejemplo de salud mental porque ellas se negaron a olvidar, en el tiempo
de la amnesia obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas en las piedras de Moisés: El sexto mandamiento ordenará: "festejarás tu cuerpo".
El noveno que desconfía del deseo, lo declarará sagrado. La Iglesia también dictará el undécimo mandamiento que se le había olvidado al Señor: "amarás a la naturaleza de la que formas parte."

Todos los penitentes serán celebrantes y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni un día que no sea vivido como si fuera el primero.

Delirar en voz alta
Eduardo Galeano ( Uruguay, 1940 )
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