
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Anochece el año

miércoles, 23 de diciembre de 2009
Nos falta amor

-¡Es tan corta la vida de los Espíritus? -preguntó Scrooge.
-Mi vida sobre este globo es muy corta -replicó el Espectro-. Esta noche termina.
-¡Esta noche! --gritó Scrooge.
-Esta noche, a las doce. ¡Escuchad! La hora se acerca.
En aquel momento las campanas daban las once y tres cuartos.
la túnica del Espíritu-, pero veo algo extraño, que no os pertenece saliendo por debajo de
vuestro vestido. ¿Es un pie o una garra?
-Pudiera ser una garra. a juzgar por la carne que hay encima -contestó con tristeza el
Espíritu-. ¡Mirad!
De los pliegues de su túnica hizo salir dos niños miserables, abyectos, espantosos,
horribles, repugnantes. que cayeron de rodillas a sus pies y se agarraron a su vestidura.
-¡Oh, hombre! ¡Mira, mira, mira a tus pies! exclamó el Espectro.
Eran un niño y una niña, amarillos. flacos, cubiertos de harapos. ceñudos, feroces, pero
postrados, sin embargo, en su abyeccíón. Cuando una graciosa juventud habría debido
llenar sus mejillas y extender sobre su tez los más frescos colores, una mano marchita y
desecada, como la del tiempo, las había arrugado, enflaquecido y decolorado. Donde los
ángeles habrían debido reinar, los demonios se ocultaban para lanzar miradas
amenazadoras. Ningún cambio, ninguna degradación, ninguna perversión de la
humanidad, en ningún grado, a través de todos los misterios de la admirable creación, ha
producido, ni con mucho, monstruos tan horribles y. espantosos.
Scrooge retrocedió, pálido de terror. Teniendo en cuenta quien se los mostraba, intentó
decir que eran niños hermosos; pero las palabras se detuvieron en su garganta antes que
contribuir a una mentira de tan enorme magnitud.
-Espíritu, ¿son hijos vuestros? -Scrooge no pudo decir más.
--Son los hijos de los hombres -contestó el Espíritu, mirándolos-. Y se acogen a mí para
reclamar contra sus padres. Este niño es la Ignorancia. Esta niña es la Miseria. Guardaos
de ambos y de toda su descendencia. pero sobre todo del niño, pues en su frente veo
escrita la sentencia, hasta que lo escrito sea borrado. ¡Niégalo! -gritó el Espíritu,
extendiendo una mano hacia la ciudad-. ¡Calumnia a los que te lo dicen! Eso favorecerá
tus designios abominables. ¡Pero el fin llegará!
-¿No tienen ningún refugio ni recurso? -exclamó Scrooge.
-¿No hay cárceles? -dijo el Espíritu, devolviéndole por última vez sus propias palabras-.
¿No hay casas de corrección?
La campana dio las doce.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Soledades

Yo, tú, él, ella, la totalidad de los vivientes constituimos archipiélagos de millones de islas sin puentes entre sí. Quizás algunos se agitan haciendo señas desde la playa, pero carecen de barquillas para cruzar la enormidad de las aguas que separan la ínsula de la ínsula. Estamos solos. Solos, aunque andemos en medio de la multitud, físicamente hacinada. A nadie le importa el dolor ni la alegría del otro. Cada quien atiende a si mismo. Cada cual, con su pena, con su lucha, con su esperanza, con su miedo, cada uno con su muerte a cuestas.
El secreto para amarEmma Godoy
sábado, 5 de diciembre de 2009
Un contigo sin ti

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva.
Enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta a un árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio.
Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar mas pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Mascaras

Muchas veces me veo fingiendo,
fingiendo ante la gente, ante la vida, ante mi.
Diciendo cosas que no pienso,
y pensando cosas que no siento,
recordando momentos que no han sucedido,
y deseando sueños que no necesito.
Engañándome con miedos que no tienen sentido,
y protegiéndome con escudas mentiras,
de todo aquello que me hace ser distinto.
Es como si quisiera no defraudar a nadie,
como si me impusiera caer bien a todo el mundo,
como si tuviera mil máscaras,
con las que dar a cada uno de lo suyo.
Hay veces en las que no me atrevo a decir no,
en las que tengo miedo a expresar lo que pienso,
en las que algo me impide mostrar,
todo lo que aquí dentro tengo.
Y me escudo tras una afirmación o una sonrisa,
tras un guiño o un “ lo que tu digas”.
No me atrevo a expresar verdaderamente lo que siento,
me importa más lo que de mi digan,
que lo que yo les cuento,
me importa más ganarme por encima de todo su cariño,
que ser con orgullo yo mismo,
me importa más darles continuamente la razón,
que utilizar mi criterio aunque no me den su aprobación.
Finjo, finjo para no caer mal a la gente para ganarme de cada uno de ellos su respeto,para tener la irreal ilusión de que me quieren,
para sentirme protegido en un mundo que no comprendo.
Finjo, y cada vez me siento más perdido,
más alejado de lo que verdaderamente quiero,
aunque tal vez ahí esté el principio de todo,
que no sé muy bien qué es lo que deseo,
que no sé muy bien como soy,
que no sé cuál es el camino ni a donde voy.
Mil mascaras
Alfredo Cuervo Barrero
jueves, 26 de noviembre de 2009
Olvidarte fue

"A veces, uno cree que todo lo ha olvidado, que el óxido y el polvo de los años han destruído ya completamente lo que, a su voracidad, un día confiamos. Pero basta un sonido, un olor, un tacto repentino e inesperado, para que, de repente, el aluvión del tiempo caiga sin compasión sobre nosotros y la memoria se ilumine con el brillo y la rabia de un relámpago”.
“La lluvia amarilla”
Julio Llamazares
Una odisea espacial
Arthur C. Clarke
lunes, 23 de noviembre de 2009
Perdón

Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce
después para que parezcan ligeras.
Bajo una pequeña estrella
Wislawa Szymborska
sábado, 21 de noviembre de 2009
¿Donde esta Dios?
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang....Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso, que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, y mueve otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -se agita y crece- cuando Dios se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de la luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
Jime Sabines
lunes, 16 de noviembre de 2009
Despues del naufragio

Es necesario correr algunos riesgos. Sólo entendemos adecuadamente el milagro de la vida cuando permitimos que lo inesperado se manifieste.
Todos los días, Dios nos da –junto con el Sol– un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días intentamos fingir que no vemos este momento, que no existe, que hoy es igual que ayer y mañana será igual que hoy. Pero el que presta atención descubre el instante mágico. Puede esconderse en el momento de meter la llave en la cerradura, ya por la mañana, o en el silencio que sigue a la cena, o en cualquiera de las mil y una cosas que nos parecen repetidas. Ese momento existe –un momento en el que toda la fuerza de las estrellas nos atraviesa y nos permite hacer milagros–.
La felicidad es a veces un don, pero generalmente es una conquista. El instante mágico nos ayuda a cambiar, nos empuja en la dirección de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a pasar por momentos difíciles, vamos a enfrentar muchas desilusiones, pero todo eso es pasajero, inevitable, y acabaremos enorgulleciéndonos de las marcas señaladas por todos los obstáculos. En el futuro podremos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tuvo miedo de correr riesgos. Porque tal vez no se decepcione nunca ni tenga desilusiones ni sufra como los que tienen un sueño que cumplir. Pero cuando mire hacia atrás –porque siempre se acaba mirando hacia atrás–, va a escuchar a su corazón diciendo: «¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró a lo largo de tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste bien hondo en una fosa, porque tenías miedo de perderlos. Por lo tanto, ésta es tu herencia: la certeza de que desperdiciaste tu vida».
Pobre del que llega a escuchar estas palabras. Porque entonces creerá en los milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado. Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que aún existe en nuestro interior. Este niño sabe de instantes mágicos. Podemos sofocar su llanto, pero no podremos acallar su voz.
Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, la vida deja de tener sentido.
Existen muchas maneras de suicidarse. Los que intentan asesinar su cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que procuran matar su alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen resulte menos visible a los ojos de los hombres.
Pongamos atención en lo que nos dice el niño que llevamos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por su causa. No debemos dejar que tenga miedo por estar solo o porque casi nunca lo escuchamos.
Vamos a permitir que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Este niño sabe bien que cada día es diferente del anterior.
Vamos a hacer que se sienta nuevamente querido. Vamos a agradarlo, aunque eso signifique actuar de forma algo insólita para nosotros mismos, aunque los demás consideren que estamos haciendo tonterías.
Recuerden que la sabiduría de los hombres Dios la ve como locura. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestra mirada volverá a brillar. Si no perdemos el contacto con este niño, no perderemos el contacto con la vida.
¡Vivamos todos los instantes mágicos de este año!
El instante magico
Paulo Coelho
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Karma

Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella…, al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Que se llama soledad
Joaquin Sabina
sábado, 7 de noviembre de 2009
Cansado de tu ausencia

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo!
Ausencia
Gabriela Mistral
lunes, 2 de noviembre de 2009
Huecos del alma

Necesito de alguien
Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.
Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.
Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.
Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡ LA AMISTAD !
Que se obstine en ser leal, simple y justo.
Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.
Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.
No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.
En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.
La vida se torna más simple, más rica y más bella.
Charles Chaplin
domingo, 1 de noviembre de 2009
Presente pasado

Ayer, pasado, mañana
digo quizás para no decir
ni si, ni no, ni fuego, ni bandera
ni te mato, ni me muero,
ni siquiera.
Tal vez el siglo que viene
te cantaré la canción que nunca terminé
ni llueve, ni ternura, ni te debo, ni me debes
ni me curas.
Lejos de ti
las pesadillas se parecen a los sueños,
los que perdí.
Ayer, pasado, mañana.
Ayer, pasado, mañana
Joaquin Sabina
jueves, 29 de octubre de 2009
Los dejamos ir
de las cosas que pasan en nuestro planeta,
creemos que todo es por coincidencia,
y pensamos que nuestra vida es perfecta,
aprendemos a cerrar los ojos,
para no ver lo que le pasa a la gente,
nos olvidamos de aquellos despojos,
que en su intento de vida han encontrado la muerte,
hemos sellado nuestros oidos,
para no escuchar los gritos,
de aquellos que se encuentran abatidos,
porque no pueden superar sus conflictos,
y dejamos que se vayan a la suerte del desierto,
con el calor, el sol, la luna y el frio como enemigos,
encontrando mas que un lugar de desconcierto,
que en vez de premios les dara castigos,
y los olvidamos porque quizas nunca los vimos,
pero en la conciencia de algunos quedara su muerte,
aunque quizas ellos tampoco los conocieron vivos,
y ahora para ellos es solo un poco de materia inerte...
Una piedra,
un trébol de cuatro hojas,
una flor que ya no tenía olor ni color,
un zapato solo,
un mechón de pelo,
una vieja llave que había perdido
su puerta,
una pipa que había perdido su boca,
el nombre de alguien bordado en
un pañuelo,
el retrato de alguien en marco de óvalo,
una cobija que había sido compartida
y otras cosas y cositas venían envueltas, entre ropas muy gastadas y lavadas, en las valijas de los peregrinos. No era mucho lo que cabía en cada valija, pero en cada valija cabía un mundo. Chueca, destartalada, atada con cordones o mal cerrada por herrajes herrumbrosos, cada valija era como eran todas, pero cada una era igual a ninguna.
Los hombres y las mujeres llegados desde lejos se dejaban llevar, como sus valijas, de fila en fila, y se amontonaban, como sus valijas, esperando. Venían de remotas aldeas perdidas en el mapa de Europa, fugitivos de la miseria y de otros horrores, y al cabo de la larga travesía habían desembarcado en la isla Ellis. Estaban a un paso de la estatua de la Libertad, que había llegado poco antes que ellos al puerto de Nueva York.
En la isla, funcionaba el colador. Los porteros de la Tierra Prometida interrogaban y clasificaban a los inmigrantes, les escuchaban el corazón y los pulmones, les estudiaban los párpados, las bocas y los dedos de los pies, los pensaban y les medían la presión, la fiebre, la estatura y la inteligencia.
Los exámenes de inteligencia eran un desastre. Muchos de los recién llegados no sabían escribir y no atinaban más que a balbucear palabras incomprensibles, en lenguas desconocidas. Para definir su coeficiente intelectual, las mujeres debían contestar, entre otras preguntas, cómo se barría una escalera: ¿Se barría hacia arriba, hacia abajo o hacia los costados? Una muchacha polaca respondió:
-Yo no he venido a este país para barrer escaleras.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Mientras somos cuerpo

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de orígen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimiento ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y de mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
aterido, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas
húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la
ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles
intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y
espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y
ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
sábado, 17 de octubre de 2009
Distante
dos puntos en el mundo donde no tenemos que estar,
un hueco en la mente que se ha vuelto constante,
millones de besos que quizás nunca se van a dar,
distancia es ahora el tiempo que marcha lento,
una hoja en el viento que no sabe hasta donde ha de llegar,
un eco en el corazón que retumba en todo momento,
un pensamiento insistente de querer estar en otro lugar,
distancia es ahora una daga en nuestros cuerpos,
aire que nos hace falta a la hora de respirar,
lágrimas que quizás no se han llorado en otros tiempos,
sueños con plumas que están aprendiendo a volar
distancia es ahora un basto y grande espacio,
un mar de aguas oscuras que limitan nuestro abrazo,
una larga fila de minutos que caminan muy despacio,
el deseo mas bello de dormir hoy sobre tu brazo...

"...La última frase del último cuarteto de Beethoven está escrita sobre estos dos motivos: Muss es sein? Es must sein! Es must sein! (¿Tiene que ser? ¡Tiene que ser! ¡Tiene que ser!). Para que el sentido de estas palabras quedase del todo claro, Beethoven encabezó toda la frase final con las siguientes palabras: Der schwer gefasste Entschluss (una decisión de peso). Para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo "Der Schwer efasste Entschluss" va unida a la voz del destino: "Es muss sein"; el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso, solo aquello que tiene peso, vale.
Esta convicción nació de la música de Beethoven y, aunque es posible que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del hombre consiste en cargar con su destino...
Pero:
...La verdadera historia del famoso motivo "muss es sein" es la siguiente: Cierto señor Dembscher le debía a Beethoven cincuenta marcos y el compositor se los reclamó: Muss es sein?" suspiró desolado el señor Dembscher y Beethoven se echó a reir alegremente: "Es muss sein"; inmediatamente anotó aquellas palabras y su melodía y compuso sobre aquel motivo una pequeña composición para cuatro voces: tres voces cantan "es muss sein, es muss sein, ja, ja, ja", y la tercera voz añade: "heraus mit dem Beutel" (saca el monedero)"
La insoportable levedad del ser
Milan Kundera
lunes, 12 de octubre de 2009
Y el principito crecio
¿cuando es que ya no entendemos que la vida es jugar?
¿cuando abandonamos al niño y dejamos de volar?
ayer fui un niño aun lo puedo recordar,
sonreía un millón de veces al día y lloraba solo por necesidad,
comía caramelos hasta llenarme y si no había dinero la tierra no sabia nada mal,
piloteaba cometas que yo mismo enseñaba a volar,
un pedazo de tiza era el inicio del mejor lugar para brincar,
las rodillas amortiguaban mis caídas y si no podían ahí estaba mi mama,
me rompí unos cuantos huesos pero nada que me impidiera volver a intentar,
escuchaba a los adultos pero era mas fácil aprender a sumar,
mis preocupaciones mas grandes eran las tablas de multiplicar,
pero pronto empecé a crecer y sin darme cuenta me empecé a transformar,
en ese adulto aburrido que se ha olvidado de jugar,
ahora entiendo tantas cosas que me gustaría no entender,
ahora no se porque de chico yo quería algún día crecer,
ahora quisiera regresar a la escuela que tanto tiempo odie,
volver a pensar en esa niña de la que una vez me enamore,
ahora hasta el amor es complicado los que se aman, no saben amar,
no saben que es tan fácil decir te amo sin tenerlo que pronunciar,
pero les confieso algo, lo que más extraños son los abrazos de mi mama,
cuando en ellos me sostenía y realmente creía que nada me iba a pasar...

Todas las personas mayores primero fueron niños.
Pag. 5
Todos los hombres son sus vasallos (de sí mismos).
Pag.6
Los hombres ya no tienen tiempo de comprar nada, compran las cosas ya hechas a los comerciantes; pero como no existe ningún comerciante de amigos, los hombres ya no tienen amigos.
Pag. 6
...es el único que se ocupaba de algo más que de sí mismo. Esta es la clave del sentido de la vida; amar es preocuparse por otro... es sentirse responsable por otro.
Pag. 7
Siempre he amado al desierto. Uno puede sentarse sobre una duna de arena sin ver ni escuchar y, sin embargo, siempre hay algo que brilla en el silencio.
Pag. 7
Lo que los hace hermoso es algo invisible...los ojos no siempre ven. Hay que buscar con el corazón.
Pag. 7
Es tan misterioso el país de las lágrimas.
Pag. 7
Los adultos siempre necesitan explicaciones.
Pag. 12
Me entristezco cuando hablo de estos recuerdos. Es triste olvidar a un amigo.
Pag. 24
Se trata de una cuestón de disciplina.
Pag. 26
-¿Sabes...? Cuando uno está muy triste son agradables las puestas de sol.
Pag. 30
Si alguien ama a una flor y no existiese mas que un solo ejemplar en millones y millones de estrellas, esto es motivo suficiente para que ese alguien...se sienta feliz cuando la mira. Se dice: "Mi flor está ahí, en alguna parte...". Pero si el cordero se come la flor, para él es como si de repente todas las estrellas se apagarán...
Pag. 33
En aquel entonces no supe comprender nada! Debi a haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Ella me proporcionaba alegria y aroma. Jamás debí haber huído. Debí adivinar su ternura, tras sus inocentes mañas. Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.
Pag. 37
Yo te amo sí. El que tú no supieras nada de ello fue culpa mía. Pero no tiene importancia. Tu has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz.
Pag. 36
Si ordenara a un general que se convirtiera en gaviota y el general no me obedeciera, la culpa no ser a de él, sino mía.
Pag. 41
Hay que exigirle a cada uno aquello que es capaza de hacer o dar.
Pag. 44
La autoridad debe basarse sobre la razón.
Pag. 44
-Entonces te juzgarás a tí mismo. Lo cual es más díficil que juzgar a los demás, y si logras juzgarte bien, serás un verdadero sabio.
Pag. 45
Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.
Pag. 64
domingo, 11 de octubre de 2009
Paz prematura
pues donde quiera que este alguien se lo ha de reclamar,
pero no es su culpa que ahora no tengamos paz,
si no la de aquella gente que cree que vivir es matar
cantan por toda la tierra almas en pena,
que aun no han podido descansar,
por guerras que no han valido la pena,
y solo han servido para matar
brilla una estrella en la oscuridad,
es duro el trabajo de querer hacer paz,
pero sabe el mundo que existe la necesidad,
de que ya no este en manos de gente incapaz
cae en las manos de un soberano distinto,
el tratar de limpiar la sangre,
de aquel energumeno extinto,
que mato a tanta gente de hambre
critica el mundo tal decisión,
de dar un premio aun sin ganar,
tal pareciera una contradicción,
dar esto al gobierno que mucho sabe matar,
comemos de un fruto no maduro,
que apenas empieza a germinar,
parece ser aun prematuro,
pero esto tiene que terminar,
pero este fruto es una inversión,
que compromete al gobernador,
de la más grande nación,
a ya no ser del mundo inquisidor,
un compromiso de paz han sellado en su vida,
para que no lo olvide mientras este al frente,
que tiene que edificar la paz destruida,
y hacer de este mundo un lugar diferente
Obama es de nuevo el nombre que tanto se ha de pronunciar,
tal vez por la esperanza que tienen los que no han dejado de soñar...

Me preguntaron como vivía, me preguntaron
'sobreviviendo' dije, 'sobreviviendo'.
Tengo un poema escrito más de mil veces,
En él repito siempre que mientras alguien
Proponga muerte sobre esta tierra
Y se fabriquen armas para la guerra,
Yo pisaré estos campos sobreviviendo.
Todos frente al peligro, sobreviviendo,
Tristes y errantes hombres, sobreviviendo.
Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.
Hace tiempo no río como hace tiempo,
Y eso que yo reía como un jilguero.
Tengo cierta memoria que me lastima,
Y no puedo olvidarme lo de hiroshima.
Cuánta tragedia, sobre esta tierra...
Hoy que quiero reírme apenas si puedo,
Ya no tengo la risa como un jilguero
Ni la paz de los pinos del mes de enero,
Ando por este mundo sobreviviendo.
Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.
Ya no quiero ser sólo un sobreviviente,
Quiero elegir el día para mi muerte.
Tengo las manos nuevas, roja la sangre,
La dentadura buena y un sueño urgente.
Quiero la vida de mi simiente.
No quiero ver un dia manifestando
Por la paz en el mundo a los animales.
Cómo me reiría ese loco día,
Ellos manifestándose por la vida.
Y nosotros apenas sobreviviendo, sobreviviendo.
Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.
Sobreviviendo
Cantante Mercedes Sosa
Escritor Victor Heredia
jueves, 8 de octubre de 2009
Equivocarse

De humanos es errar y de necios perseverar en el error. Marco Tulio Cicerón
El hombre que confía en los hombres cometerá menos equivocaciones que el que no confía en ellos. Ernesto Cavour
Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros. Padre Baltasar Gracián y Morales
Es mejor ser osadamente decidido y correr el riesgo de equivocarse que sopesar mil veces las cosas y tomar la mejor decisión demasiado tarde. Marilyn Moats Kennedy
Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones. Oscar Wilde
Los cautelosos muy poco se equivocan. Kung FuTse, Confucio
Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme. Charles Chaplin
Muchos se equivocan por miedo a equivocarse. Gotthold Efraim Lessing
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos. Proverbio italiano
Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande. Martin Heidegger
Quien obra puede equivocarse, pero quien no hace nada, ya está equivocado.
Santiago Alberione
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estás aprovechando todas las oportunidades. Woody Allen
martes, 6 de octubre de 2009
El tiempo no recuerda

" Cuando era pequeña el padre le enseñó a jugar al ajedrez. Le había llamado la atención un movimiento que recibe el nombre de enroque: el jugador cambia en una sola jugada la posición de dos figuras: pone la torre junto al rey y desplaza al rey hacia la esquina, al lado del sitio que ocupaba la torre. Aquel movimiento le había gustado: el enemigo concentra todo su esfuerzo en amenazar al rey y éste de pronto desaparece ante sus ojos; se va a vivir a otra parte. Soñaba toda su vida con ese movimiento y soñaba con él tanto más cuanto más cansada estaba. "
Inmortalidad
Milan Kundera
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Nos quedamos
abandonando momentos que parecían eternos,
primaveras que el tiempo ha hecho inviernos,
recuerdos que en otro tiempo fueron presente,
estelas de una vida que viaja impaciente,
sin darnos cuenta dejamos a tanta gente,
abandonamos al niño que nos acompaño en la infancia,
aprendemos que con los años las cosas cambian de importancia,
abrimos los ojos al mundo pero ya no damos relevancia,
a la vida que de niños nos brotaba en abundancia,
permitimos al tiempo hacernos parte de su arrogancia,
y dejamos de ser niños por alguna circunstancia
luego después cuando se es joven y las mieles de la vida frotan,
como experiencias reales que en nuestra vida flotan,
como fuentes incansables desde el alma brotan,
como estrellas que brillan tanto hasta que explotan,
en partículas de polvo que al ser tocadas se alborotan,
hasta que el tiempo seca los mares que con sus olas nos azotan.
entonces ya de viejos aprendemos a contar segundos,
porque ahora el tiempo es la distancia entre dos mundos,
y clasificamos los años como estériles y fecundos,
empezamos a ser cuerpos que parecen moribundos,
ahogando nos en mares de recuerdos tan profundos,
y pasamos a otra vida como simples vagabundos
es entonces que como el viento aprendemos a volar,
ignorando ya al tiempo que nos deja de importar,
convertidos en polvo navegamos por el espacio sin parar,
aprendemos a ser libres viajando para cualquier lugar,
en el que no se necesita nada mas que el saber estar,
en la espera de otro momento para volver a brillar...

Ví escritas estas palabras en caracteres negros en el dintel de una puerta, por lo cual exclamé:
-Maestro, el sentito de estas palabras me causan pena.
Y el, como hombre lleno de prudencia, me contestó:
-Conviene, aquí, abandonar todo temor; conviene que aquí acabe toda cobardía.
Hemos llegado al lugar donde te he dicho que verías a la dolorida gente,
que ha perdido el bien de la inteligencia."
La Divina Comedia
Dante Alighieri
jueves, 24 de septiembre de 2009
Cuando pienso
pero pensándolo bien esto no esta nada mal,
inundas mi cabeza con pensamientos de cristal
que al ser pensados se rompen en mil pensamientos mas
si lograra dejar de pensarte tendría que pensar,
algo que hacer con todo el tiempo en que no he de pensarte
para pensar en otras cosas en las que tu no has de andar
menudo pensamiento el pensar que puedo dejarte de pensar
entonces no perderé el tiempo en intentar dejar de pensarte,
si al apagar un pensamiento este prende mil mas,
mejor dormir para dejar de pensar en ti,
ya pensare en mis sueños si el soñarte no es como pensarte una vez mas...

Ella fue a nacer,
en una fría sala de hospital
Cuando vio la luz,
su frente se quebró como el cristal.
Porque entre los dedos a su padre
como un pez se le escurrió
Hace un mes cumplió los veintiséis
sólo pienso en ti
Hey, sólo pienso en ti
juntos de la mano
se les ve por el jardín
no puede haber nadie en este mundo tan feliz
Hey, sólo pienso en ti
El nació de pie
le fueron a parir entre algodón
Su padre pensó
que aquello era un castigo del señor.
Le buscó un lugar para olvidarlo
y siendo niño lo internó
Pronto cumplirá los treinta y tres
sólo pienso en ti
Hey, sólo pienso en ti...
En el comedor
se sientan separados a comer
Si se miran bien
les corren mil hormigas por los pies
Ella le regala alguna flor
y él le dibuja en un papel
Algo parecido a un corazón
sólo pienso en ti
Hey, sólo pienso en ti...
Solo pienso en ti
Pablo Milanes
martes, 22 de septiembre de 2009
Amanece otoño
por el cielo hojas que aprenden a volar,
un otoño mas en que cambia el tono de la vida,
adornando con nostalgia tu partida
rayos aureos iluminando este día,
hojas ya listas para su caida,
un otoño mas llega a nuestra vida,
adornando con zepias nuestra despedida
viento triste con sabor a melancolia,
lleva en su vientre una hoja confundida
un otoño más para deleitar la vida,
adornando con ausencia esta historia detenida...

En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!
Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...
Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.
Otoño
Octavio Paz
lunes, 14 de septiembre de 2009
Lucero
seras por un tiempo intermitente pero no toda la vida,
apagare en mi ser la carne que te necesita,
y acudire a mi alma para hacerte una visita,
te extrañare en silencio apesar de la rutina,
y acudire a tu imagen grabada en mi retina,
acortare distancias con un simple cerrar de ojos,
y cuando queden bien sellados besare tus labios rojos,
y gritare tan fuerte hasta que puedas escucharme,
y callare lo suficiente para que no tengas que extrañarme,
acudire a ese mundo en donde solo tu y yo vivimos,
y apagare cualquier estrella que quiera confundirnos,
te esperare los dias que tenga que esperarte,
aunque sean la barrera para volver a alcanzarte,
llegara aquel momento preciso y perfecto,
para volver a sentirme el hombre mas completo,
con la luz de tu belleza que me ha dado tu existencia,
hasta volver a ser testigo de tu magnifica presencia.
No puedo dejarte de ver
arañando el silencio con tus ojos
tratando de decir algo que las palabras
nunca hubieran dicho mejor.
Aquella mirada
era el resumen de la noche posado en tus ojos
con su lluvia, su viento y tu miedo al mar
y aquel sueño que te conté.
No puedo dejarte de ver
describiendo una estrella descubierta por mí
en tu erótica constelación
que no cabe en los mapas del cielo.
Tu mano dibujando en el aire
era capaz de ponerle colores
al espacio vacío que se llenaba
con la luz de la estrella brillante.
Cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas,
cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas.
Cuida bien tus estrellas, mujer.
No puedo dejar de decir
que hay idiomas perfectos por descubrir
y que son olvidados frecuentemente
en el tedio del tiempo
y hay que buscarlos,
porque los barcos y las piedras
tienen abecedarios mejores
para demostrar que son bellos sencillamente
sin palabras o esquemas.
No puedo dejar de decir
que esta triste canción a tu lado oscurece
que quizás este sea el último misterio
que mirarán tus ojos nacer de mis manos,
pues es tarde quizás para mí
y Caín me ha marcado sobre la frente
pero quiero alertarte de un gran peligro
y quisiera encenderte esta frase en la mente.
Cuida bien tus estrellas, mujer
Cuida bien tus estrellas
Cuida bien tus estrellas, mujer
y que nunca las pierdas.
martes, 8 de septiembre de 2009
Afán
encerrarte en alguna parte oscura de mi alma
es mi afán remendar mis labios para no decirte adiós,
y mutilar mis manos para evitar ese ademán,
es mi afán ahogarme en lagrimas saladas,
o estrellarme en un cielo sin estrellas,
es mi afán sucumbir ante el olvido,
y recordar solo las cosas en las que no estas tu,
es mi afán secar los mares de la tierra,
y caminar los caminos que me lleven a ti,
es mi afán extraviar mi mirada en algún paisaje,
para no tener que verte partir...
" Afán para no separarme de ti,
por tu belleza, lucha por no quedar en dónde quieres tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Ansia de irse dejando atrás anécdotas, vestidos, caricias,
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas, entregándose,
engañándose, tus rostros, tus caprichos y tus besos,
tus delicias volubles, tus contactos rápidos con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil, de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí, dónde te sobrevives. "
Pedro Salinas
Afán para separarme de tí
lunes, 7 de septiembre de 2009
Bon soir
agua que se escurre de las manos,
que se escapa al otro lado del océano,
amor eterno que sabe amargo,
amargo dulce cuando no te extraño,
pero extrañamente nunca pasa eso,
amor por eso me escondo en la impaciencia,
para no mostrar mi poca indiferencia.
amor consuelo, amor de cielo cada que te veo,
como estrella que se fuga de mi cielo,
que se escapa de mi vida por un tiempo,
tiempo corto que se pasa de largo,
largo es el tiempo cuando te extraño,
y casi siempre me pasa eso.
amor por eso busco un dios para pedirle,
que por favor no te aleje de mi lado...
"¡Donc bon soir, mon mignon et a demain!"
( Palabras que Ana me dejó escritas una noche
en que tuvimos que separarnos. )
¡Buenas noches, mi amor, y hasta mañana!
Hasta mañana, sí, cuando amanezca,
y yo, después de cuarenta años
de incoherente soñar, abra y estriegue
los ojos del espíritu,
como quien ha dormido mucho, mucho,
y vaya lentamente despertando,
y, en una progresiva lucidez,
ate los cabos del ayer de mi alma
( antes de que la carne la ligara )
y del hoy prodigioso
en que habré de encontrarme, en este plano
en que ya nada es ilusión y todo
es verdad...
¡Buenas noches, amor mío,
buenas noches! Yo quedo en las tinieblas
y tú volaste hacia el amanecer...
¡Hasta mañana, amor, hasta mañana!
Porque, aun cuando el destino
acumulara lustro sobre lustro
de mi prisión por vida, son fugaces
esos lustros; sucédense los días
como rosarios, cuyas cuentas magnas
son los domingos...
Son los domingos, en que, con mis flores
voy invariablemente al cementerio
donde yacen tus formas adoradas.
¿Cuántos ramos de flores
he llevado a la tumba? No lo sé.
¿Cuántos he de llevar? Tal vez ya pocos.
¡Tal vez ya pocos! ¡Oh, que perspectiva
deliciosa!
¡Quizás el carcelero
se acerca con sus llaves resonantes
a abrir mi calabozo para siempre!
¿Es por ventura el eco de sus pasos
el que se oye, a través de la ventana,
avanzar por los quietos corredores?
¡Buenas noches, amor de mis amores!
Hasta luego, tal vez..., o hasta mañana.
martes, 1 de septiembre de 2009
No existe
ni ecos que vivan para siempre,
ni mucho menos existen los segundos perpetuos,
ni recuerdos que no se borren con el tiempo,
no existe un dia que no se acabe,
y mucho menos existen los dias que nunca llegan,
no existe la distancia si no hay a quien extrañar,
no existe la paz si no hay a quien odiar,
no existe el amor sin desamor,
no existe la alegria sin la tristeza,
pero sobre todo no existirias tu si no existiera yo...
Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.
Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.
Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.
Alguien
domingo, 30 de agosto de 2009
¿Quien soy?
quizas se lo que no eres le respondi,

- La verdad, señora, es que en estos momentos no estoy muy segura de quién soy. El caso es que sé muy bien quién era esta mañana, cuando me levanté, pero desde entonces he debido sufrir varias transformaciones.
- ¿Qué es lo que tratas de decirme?-dijo la Oruga con toda severidad-. ¡Explícate, por favor!
-¡Ésa es justamente la cuestión! - exclamó Alicia-. No me puedo explicar a mí misma porque yo no soy yo, ¿se da usted cuenta?
- Pues no, no me doy cuenta - dijo la Oruga.
- Sí es fácil, le replicó la Oruga.
- Bueno, lo que ocurre es que usted todavía no ha pasado por ello- dijo Alicia-, pero llegará el día en que se convertirá en crisálida y después en mariposa, y entonces ¡ya veremos lo que siente usted!
-¿Y qué iba a sentir? ¡Pues nada!
- ¡Tú! -exclamó con desdén la Oruga- ¿Y quién eres tú, si se puede saber?
miércoles, 26 de agosto de 2009
El tiempo pasa

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.
Pasan los años,
y cómo cambia lo que yo siento;
lo que ayer era amor
se va volviendo otro sentimiento.
Porque años atrás
tomar tu mano, robarte un beso,
sin forzar un momento
formaban parte de una verdad.
El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de temor.
Vamos viviendo,
viendo las horas, que van muriendo,
las viejas discusiones se van perdiendo
entre las razones.
A todo dices que sí,
a nada digo que no,
para poder construir la tremenda armonía,
que pone viejos, los corazones.
El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.
Años
Pablo Milanes
domingo, 16 de agosto de 2009
La paloma y el niño

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son...