martes, 3 de julio de 2012

Caminar de lado

...avanzaba precavido cada vez que me permitía dar un paseo por los senderos de mi cabeza y evitaba algunos lugares en concreto, un jardín en donde florecían los atardeceres, riachuelos de caricias, besos y abrazos, huertos de sentimientos a medio madurar, bosques de suspiros de todo tipo, precipicios donde habían sido arrojadas todas nuestras noches, pero a donde esta ves quería ir irremediablemente corría el riesgo de toparme contigo, o con tu sombra o con tu luz, afortunadamente por un tiempo fui perfeccionando aquella capacidad de caminar de lado con los ojos cerrados, para no caer en las fieras letras de tus palabras, cuando por fin llegaba a la ultima que por cierto se llamaba "adiós" me encontraba al otro lado de mi en donde no eras tan peligrosa...




A veces se quedaba en silencio, y yo me preguntab a que pasaba por su mente. Muchas tardes, antes del lonche, salimos a dar un paseo por su barrio. Rebeca era capaz de maravilla rse mirando la enredader a de una fachada o de acercarse a sentir el aroma de unos jazmines al atardecer . Un día me describió todos los colores azules, morados, grises en el cuello de una paloma que se había parado en un árbol. Si miras cualquier cosa durante mucho rato, te vas a dar cuenta de que es un milagro, me dijo, no sé dónde leí eso. En otra ocasión, caminando por la calle, pateamos una piedra durante varias cuadras. Cuando llegamos a su casa, tomó la piedra y se la guardó en el bolsillo. Un recuerdo de este día, me explicó.

El Susurro de la Mujer Ballena
Alonso Cueto

jueves, 28 de junio de 2012

Claro, oscuro

…la cercanía es casi tan brutal como la lejanía, el tiempo tan pesado como los agujeros, la lluvia a veces trae más que agua, las noches no siempre tienen estrellas, el cielo a veces se apaga, las tardes se impregnan de recuerdos, el puerto se arropa con otros barcos, los sueños viajan con las gaviotas, los ayeres suspiran, las mañanas se encojen, las noches no dejan de sonreír, claro oscuro, un poco duro, no estoy seguro pero es verdad, no es por piedad, es un designio, más que el dominio de un camino, sin pasos para caminar, basta mirar un poco atrás, donde la luz sabe a penumbra, aunque aun alumbra la realidad, mas no es verdad lo que se observa, es la marea y un corazón que no sabe flotar…






Hice un solo desafinado
con las cenizas del amor
las verbenas del pasado
cangrenan el corazón.

Acórtate la falda nueva
despiértate al oscurecer
túmbate al sol cuando llueva
no desordenes mi taller

Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente.

De madrugada y por la puerta de servicios
me pasabas el hachís
al borde del precipicio
jugábamos a Thelma y Louise

Pero esta noche estrena libertad un preso
desde que no eres mi juez.
Tu vudú ya pincha en hueso,
tu saque se enredó en red.

Tiramisu de limón
helado de aguardiente
puritana de salón
tanguita de serpiente.

Dónde crees que vas
qué te parece que soy
no mires atrás
que ya no estoy.

Pero dónde crees que vas
qué te parece que soy
si miras atrás
mañana es hoy.

Dónde crees que vas
qué te parece que soy
puede que quizás
luego sea hoy.

Nena dónde crees que vas
que te parece que soy
no mires atrás
que ya me voy.

Que sepas que el final no empieza hoy.

Tiramisú de limon
Joaquin Sabina

martes, 12 de junio de 2012

Las palmeras también tienen días malos

...avanzaba a pasos mas lentos que el de un caracol lisiado en el trafico de la ciudad, el dia habia pintado mal para mi desde que desperté mi pie izquierdo tomo la delantera sobre mi pie derecho y transcurría un día de de haber despertado con el pie izquierdo, me levante como todos los días me dirigí al baño para haciarme y frente al espejo encontré a un yo un tanto mas viejo una barba espinosa y blanquecina habia surgido en mi rostro, el tiempo ya me habia faltado el respeto, sin pensarlo mucho tome la maquina de afeitar y pode aquel jardín nevado en mi cara, tome el cepillo de dientes le cubrí con desnitrifico y lave mis dientes con tal pereza en mis movimientos que parecía nunca iba a terminar, enjuague mi rostro y un agua turbia y sucia salio del grifo no me habia dado cuenta de que me estaba lavando la cara con un agua casi negra y con un olor a podrido, abrí la llave del fregadero y lo mismo, en el edificio no había agua limpia, me seque con una toalla y el olor se había quedado impregnado en mi cara, me dirigí a la cocina a preparar mi desayuno y esta demás el contar que se me quemo el pan tostado, que uno de los huevos en el saeten, por cierto el tercero estaba podrido, y que no había mas en mi refrigerador, me subí al coche y me dirigí al trabajo, sin desayunar, con un olor fétido en mi cara, y con retraso suficiente para llegar tarde y ganarme los gritos de mi jefe, exigiéndome el reporte que aun no he terminado, y aquí estoy atorado en el trafico, en donde llevo avanzando milímetros en una cuadra durante mas de una hora, el aire acondicionado de mi coche esta descompuesto, y el calor de la mañana es impresionante realmente creo que el sol algo tiene en contra de nosotros, los claxon de los coches no dejan de sonar, la gente gritándose los unos a los otros, el día no podía ser mas malo, el reloj se acerba a mi hora de entrada al trabajo, y no había avanzado mas de un kilómetro, desde que salí de mi casa y me incorpore a la principal, el tiempo no se detiene por mas que uno lo piensa, cada que veía el reloj parecía burlarse de mi y avanzaba mas rápido, y cada que no lo veía y me sentía agobiado por este encierro en medio de un mar de carros llenos de gente desesperada parecía avanzar lo mas lento posible, el medio día había llegado habían pasado tres horas de que debí haber llegado al trabajo, mi jefe ya me había marcado mas de un millar de veces, el sol atravesaba el parabrisas, y me convertía en un liquido salino y apestoso, ¿Que habrá pasado? de pronto me pregunte que extraño que después de tantas horas apenas me lo pregunte, seguramente una manifestación, o tal vez algún accidente,en ambos casos pensé que no era justo que algo te hiciera perder algunas horas de tu vida, un pensamiento atravesó mi cabeza como si lo que hubiera hecho hasta hoy fuera valioso, mi vida era de avanzar de lunes a viernes y esperar el fin de semana, para esperar que no llegara otra vez el lunes y así en un circulo un tanto sin sentido, el tiempo no era suficiente para pensar en familia, mucho menos para el amor, la ciudad era egoísta en ese sentido, no te queda tiempo para nada, ni para ti, ni para la vida, todo era avanzar, avanzar y avanzar, sin saber realmente a donde vas, el carro de enfrente comenzó a avanzar mas rápido, al parecer el problema de mas adelante se había resuelto, avanzamos a 20 km por hora, después a 30, luego a 40, y el trafico comenzó a liberarse, la gente volteaba hacia todos lados con afán de encontrar el motivo por el cual habían perdido toda la mañana y una parte de la tarde,  quizás para tener a alguien a quien insultar, pero no había nada, ni vidrios rotos, ni aceite en el asfalto, ni pedazos de plástico, ni sangre, ni los restos de algún manifestante, después de varios kilómetros no había ni rastros de lo que pudo haber sido la causa de aquel trafico horrible, cuando de pronto en medio del camellón yacía una palmera tirada con sus raíces de fuera pero esto a nadie le importaba...

FIN

palmera triste



Vengan pequeños y grandes y no olvidarán jamás
el fabuloso programa que les voy a presentar.
Mientras el siglo cansado va acercándose a su fin
animense no lo duden que se van a divertir.


Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.


Aprenderán aquí todos los misterios del amor
con el señor Casanova y su eyaculación precoz.
Perversas vírgenes rubias se masturban para usted
mientras sus gordas madrastras les preparan de beber.


También contamos con la Inés, mimable participación
y el enano de la Orquesta Mondragón.


Hermosos jóvenes nazis bailarán un rock and roll
con un famoso travesti capitán de la legión.
Más tarde alguna muñeca toda vestida de azul
se quita su camisita y su breve camesú.


También contamos con la Inés, mimable participación
el conde Carlo y Jack "el destripador".


El joven marqués de Sade actuará a continuación
sodomizando a una monja del sagrado corazón.
El conde Drácula chupa sangre de un espectador
cuando se escucha el disparo si muere el apuntador.


Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.




Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.


Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.


No consientas que se esfume,
asómate y consume la vida a granel.
hoy puede ser un gran día,
dúro con él.


Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.


Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol,
y no dosifiques los placeres,


si puedes, derróchalos.


Si la rutina te aplasta
dile que ya basta de mediocridad,
hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.


Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.


Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para tí,
no lo míres desde la ventana
y siéntate al festín.
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
Pelea por lo que quieres
y no desesperes si algo no anda bien,
Hoy puede ser un gran día,
y mañana también!

Ocupen Su Localidad Hoy Puede Ser Un Gran Día
Serrat & Sabina


jueves, 7 de junio de 2012

Porque ahora somos

...entre la luz y el silencio, entre el ocaso y los sueños, entre un abrazo y un recuerdo, entre una estrella y el mar, ahí estas, posada en la demencia de un paisaje, atorada en una explosión de flores, inmolada en una lluvia de colores, derramada en la salinidad de una mirada, escurrida en los suspiros de un corazón, entonada en la música de mis latidos, ahí estas, o aquí, mas cerca que cualquier lejanía de labios, frío de huesos, sol de piel, dolor a distancia, aquí estas en el ahora prematuro, en el ayer que aun no se consume, siguiendo los pasos del minutero que no se da cuenta que camina al revés, aquí estas levitando entre mis pensamientos, arrastrandome hacia el clamor de mi alma, hacia el amor que resucita, aquí estas entre el cielo y mis ojos,  entre un pedazo de luna y un pedazo de todo, entre lo que anhelo, entre lo que añoro, entre lo que rió, entre lo que lloro, aquí estas hoy, frente a mi sombra diluida en tu silueta, sobre mi alma aferrada a tus dedos, en un plural con sentido, en un blanco encendido, aturdido de belleza, enamorado de ti, hoy que estas sin irte aun, sin estar siquiera, sin te vas, sin me voy, sin tienes que irte, sin estar, sin ser, porque aquí estamos, porque ahora somos...





Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

Me tienes en tus manos
Jaime Sabines

miércoles, 16 de mayo de 2012

Q.E.P.D. Carlos Fuentes

...cierras los ojos, o al menos eso crees, se torna el silencio, se apaga la luz a la vez que se acerca, se esfuma el aire, se detiene el tiempo, la noche se vuelve eterna, los pensamientos vuelven a su origen, no hay mas historia, ni biografía, la piel se abandona, de la carne se emigra, ya no hay verdad ni hay mentira, un ultimo paso en el ocaso, se cierra el telón, un réquiem y un adiós, no se si hay Dios, ni tiempo para otra vida, ya no respiras, se termino, no sopla el viento, para tus letras, ni nubarrones sobre tu féretro, ni mañanas a toda hasta, ni balas que sueñan con ser palomas en el viento, rumbo al encuentro de alguna nada, en el vacío, en los ecos de tu silencio, hasta el comienzo donde termina, la despedida a tu partida, un pensamiento no hay mas momento para la vida que la misma vida....




Tocas en vano con esa manija, esa cabeza de perro en cobre, gastada, sin relieves: semejante a la cabeza de un feto canino en los museos de ciencias naturales. Imaginas que el perro te sonríe y sueltas su contacto helado. La puerta cede al empuje levísimo, de tus dedos, y antes de entrar miras por última vez sobre tu hombro, frunces el ceño porque la larga fila detenida de camiones y autos gruñe, pita, suelta el humo insano de su prisa. Tratas, inútilmente de retener una sola imagen de ese mundo exterior indiferenciado. 



Cierras el zaguán detrás de ti e intentas penetrar la oscuridad de ese callejón techado -patio, porque puedes oler el musgo, la humedad de las plantas, las raíces podridas, el perfume adormecedor y espeso-. Buscas en vano una luz que te guíe. Buscas la caja de fósforos en la bolsa de tu saco pero esa voz aguda y cascada te advierte desde lejos: 

-No... no es necesario. Le ruego. Camine trece pasos hacia el frente y encontrará la escalera a su derecha. Suba, por favor. Son veintidós escalones. Cuéntelos. 

Trece. Derecha. Veintidós. 

El olor de la humedad, de las plantas podridas, te envolverá mientras marcas tus pasos, primero sobre las baldosas de piedra, enseguida sobre esa madera crujiente, fofa por la humedad y el encierro. Cuentas en voz baja hasta veintidós y te detienes, con la caja de fósforos entre las manos, el portafolio apretado contra las costillas. Tocas esa puerta que huele a pino viejo y húmedo; buscas una manija; terminas por empujar y sentir, ahora, un tapete bajo tus pies. Un tapete delgado, mal extendido, que te hará tropezar y darte cuenta de la nueva luz, grisácea y filtrada, que ilumina ciertos contornos.

-Señora -dices con una voz monótona, porque crees recordar una voz de mujer- Señora... 

-Ahora a su izquierda. La primera puerta. Tenga la amabilidad. 


Empujas esa puerta -ya no esperas que alguna se cierre propiamente; ya sabes que todas son puertas de golpe- y las luces dispersas se trenzan en tus pestañas, como si atravesaras una tenue red de seda. Sólo tienes ojos para esos muros de reflejos desiguales, donde parpadean docenas de luces. Consigues, al cabo, definirlas como veladoras, colocadas sobre repisas y entrepaños de ubicación asimétrica. Levemente, iluminan otras luces que son corazones de plata, frascos de cristal, vidrios enmarcados, y sólo detrás de este brillo intermitente verás, al fondo, la cama y el signo de una mano que parece atraerte con su movimiento pausado. 

Lograrás verla cuando des la espalda a ese firmamento de luces devotas. Tropiezas al pie de la cama; debes rodearla para acercarte a la cabecera. Allí, esa figura pequeña se pierde en la inmensidad de la cama; al extender la mano no tocas otra mano, sino la piel gruesa, afieltrada, las orejas de ese objeto que roe con un silencio tenaz y te ofrece sus ojos rojos: sonríes y acaricias al conejo que yace al lado de la mano que, por fin, toca la tuya con unos dedos sin temperatura que se detienen largo tiempo sobre tu palma húmeda, la voltean y acercan tus dedos abiertos a la almohada de encajes que tocas para alejar tu mano de la otra. 

-Felipe Montero. Leí su anuncio. 

-Sí, ya sé. Perdón no hay asiento.


Aura
Carlos Fuentes

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cenizas de un sueño

...cenizas de un sueño, esquirlas de Abril, ayer un deseo vehemente sutil pero hoy un recuerdo volátil febril, la noche se apaga, suspira por ti, en la almohada convergen pensamientos sin fin, el tiempo transcurre sin percatarse de si, eternidad pasajera, vigilia pueril, conciencia somera entre pasos de alfil, la verdad no es certera en los susurros del alma, pasa todo antes del alba incluso la calma,  la penumbra se extingue, la noche vuelve a dormir, los sueños se esconden en la niebla, la realidad comienza a surgir, no hay mas lugar en la tiniebla, la luz renace en las ventanas, el universo vuelve a tener ganas, y las campanas volverán a doblar por ti...



¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.


El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)


Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho
y te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.


¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.


El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...


Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones. ..
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.


No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...


Dormir
Amado Nervo

jueves, 26 de abril de 2012

Vi en tus ojos

...vi la luna en tus ojos, vi el silencio en tu mirar, la melancolía escurriendo de tus parpados, la nostalgia atravesando tus mejillas, vi un poco de mi en tu reflejo, un fragmento de lo que solía ser, un vació agonizante, un murmullo al amanecer, vi en tus ojos el roció, la humedad que brota del alma, vi un suspiro y también el frió, vi lo que quizás no tenia que ver, tú escondida en la oscuridad de tus pupilas, perdida en la profundidad de tu existencia, tú extraviada en tus propios cielos, arrumbada en la penumbra de la lluvia, vi tu alma cansada de naufragar, hay tantas cosas en tu mirar...




Tus ojos volcan de tu alma
escupen verdades que sangran
sangran sin consuelo aparente
tanto como cambia tu animo derrepente
Tus ojos volcan de tu alma
tanat es la belleza cuando calma
despreciado sol mi ilumino tu amor
princesita mia siempre toy con vos
Seras que sos un angel(oouuu)
q no podes disimulare
Tus ojos volcan de tu alma
tanat es la belleza cuando calma
despreciado sol mi ilumino tu amor
princesita mia siempre toy con vos
Seras que sos un angel(oouuu)
que no podes disimular
Cuando hablan tu corazon y el mio
se entienden muy bien
le doy credito a esta union
es para siempre
tu alma me lo pide
Seras que sos un angel(oouuu)
que no podes disimular
Vamos canalla!!!
en las buenas y en las malas mucho mas!!!


Tus ojos
Los cafres

lunes, 23 de abril de 2012

Nos espera tu sonrisa

...un paisaje una pintura, un sueño floreciendo de tu rostro, una figura de papel y tonos mates, rojo clavel, y un carmín escondido, arco iris fragante,  rocas brillantes en medio de un suspiro, dos tiempos para amar, un cielo y un infierno como arte, luna menguante que se perfila en el horizonte, manantial de supersticiones, precipicio hacia el deseo, tu boca un hemisferio, el clamor de la belleza, pensamiento y agudeza, extravíos del corazón, una razón y una certeza, tus labios dibujados en mi cabeza, en el amor no hay prisa nos espera tu sonrisa...



Ya estoy en la mitad de esta carretera
Tantas encrucijadas quedan detrs...
Ya est en el aire girando mi moneda
Y que sea lo que
Sea

Todos los altibajos de la marea
Todos los sarampiones que ya pas...
Yo llevo tu sonrisa como bandera
Y que sea lo que
Sea

Lo que tenga que ser, que sea
Y lo que no por algo ser
No creo en la eternidad de las peleas
Ni en las recetas de la felicidad

Cuando pasen recibo mis primaveras
Y la suerte este echada a descansar
Yo mirar tu foto en mi billetera
Y que sea lo que
Sea

Y el que quiera creer que crea
Y el que no, su razn tendr
Yo suelto mi cancin en la ventolera
Y que la escuche quien la quiera escuchar

Ya esta en el aire girando mi moneda
Y que sea lo que
Sea.

Sea
Jorge Drexler

lunes, 16 de abril de 2012

¿Me regala una moneda?

...¿me regala una moneda?, yo a cambio le platicare lo que es vivir acá abajo, solo una moneda puede ser la mas pequeña, la que usted guste, no ha habido mas en mi vida desde que recuerdo haber abierto los ojos,no había mama, no había papa, ni alguien que supiera dar abrazos, desperté en un callejón, rodeado de basura y uno que otra rata, el sol llegaba a mis ojos para recordarme que el frió había pasado, y que el hambre otra vez seria un problema, caminaba por las calles con los pies mas descalzos que los de un perro, tocando puertas que parecían siempre estar cerradas, me sentía como invisible para la gente así como usted que olían bien y parecían apuntar sus cuellos al cielo, incapaces de voltear hacia abajo, otros como yo también andaban por ahí, y al parecer también eran invisibles, esos tiempos recuerdo aun sabia sonreír, pero poco a poco lo fui olvidando, desde un día que llego alguien que se presento como un amigo, olía casi también como usted y me prometió que nunca mas tendría hambre, y por un tiempo así fue, yo solo tenia que ser amigo de gente grande sonreír y portarme bien con ellos, no quejarme si con sus juegos me lastimaban, porque el amigo decía que para comer teníamos que sonreír siempre, y soportar un poco de dolor, pero que no querían lastimarme, ni a los otros tampoco que aveces ya no regresaban, hasta que un día preferí tener hambre, y me mude al otro lado de la ciudad, en donde conocí otros como yo que al parecer habían encontrado el remedio para el hambre, en vez de comer olían algo de un bote que les quitaba el hambre, quizás en vez de comer la comida la respiraban, a mi no me gustaba pero aveces era mucha el hambre, un día me quede dormido en medio de una de las vías del tren, y un tren se llevo una de mis piernas, cuando desperté me encontraba en un lugar donde me daban de comer, y me cuidaban gente que vestía de blanco me hubiera gustado quedarme ahí siempre, pero un día me dijeron que tenia que irme, y me dieron este pedazo de madera, ahora vivo debajo de un puente, lejos de trenes y gente sonriente, con noches llenas de estrellas, quizás un día despierte en un lugar diferente, ¿me regala una moneda?




A esta hora exactamente,
hay un niño en la calle...
¡Hay un niño en la calle!


Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate
poniéndole una estrella en el sitio del hambre.


De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo
ensayar en la tierra la alegría y el canto,
porque de nada vale si hay un niño en la calle.


Todo lo tóxico de mi país a mí me entra por la nariz.
Lavo auto, limpio zapato, huelo pega y también huelo paco
Robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientes
Lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobró de la guerra
Un estómago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío
El mejor guía turístico del arrabal por tres pesos te paseo por la capital
No necesito visa para volar por el redondel porque yo juego con aviones de papel
Arroz con piedra, mango con vino y lo que falta me lo imagino


No debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada.


No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia
porque entonces las manos son inútiles fardos
y el corazón, apenas, una mala palabra.


Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto
Por si los tigres me escupen un balazo mi vida es como un circo pero sin payaso
Voy caminando por la zanja haciendo malabares con cinco naranjas
Pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola rueda
Soy oxígeno para este continente, soy lo que descuidó el presidente
No te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento
Yo soy un elemento más del paisaje los residuos de la calle son mi camuflaje
como algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira


Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños que viven en la calle
y multitud de niños que crecen en la calle.


Yo los veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todas con fábula en los ojos.
Un relámpago trunco les cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.


Oye: a esta hora exactamente hay un niño en la calle
Hay un niño en la calle.


Cancion para un niño en la calle
Mercedes Sosa y Rene Perez


Elegía a la hora de dormir

...me recuesto en la cama aun vestida de luto,
escapando del súbito llanto de sabanas alteradas,
entre flores marchitas que nunca dijeron nada,
aferrado a la espalda de un olvido absoluto.

contemplo la historia de un pasado presente
cicatriz en la memoria de un rincón olvidado,
lunas de miel hechas de un queso añejado,
besos que saben a un tipo de amor diferente.

repaso las horas que abandone en el día,
poco para guardar en lo que llaman vida,
pasos sin sentido en un camino sin salida,
reloj que por  la noche marca la agonía.

la nostalgia y el frió una lluvia de tristezas,
pensamientos burbujeando en mi cabeza,
el destino no he cumplido con franqueza,
ha estas horas hay mas dudas que certezas.

lagrimas absurdas que no encuentran el piso,
transcurriendo en el alma sin afán de limpiar,
los rezagos del tiempo cansado de recordar,
reflejos  húmedos de un recuerdo ya sumiso.

la verdad se esconde detrás de las pupilas,
la realidad se guarda para otro día mas,
no hay mas tiempo para notas intranquilas,
lo que paso este día ya ha quedado atrás.



Mi corazón me recuerda que he de llorar
por el tiempo que se ha ido, por el que se va.


Agua del tiempo que corre, muerte abajo,
tumba abajo, no volverá.


Me muero todos los días
sin darme cuenta, y está
mi cuerpo girando
en la palma de la muerte
como un trompo de verdad.


Hilo de mi sangre, ¿quién te enrollará?


Agua soy que tiene cuerpo,
la tierra la beberá.


Fuego soy, aire compacto,
no he de durar.


El viento sobre la tierra
tumba muertos, sobre el mar,
los siembra en oyos de arena,
les echa cal.


Yo soy el tiempo que pasa,
es mi muerte la que va
en los relojes andando hacia atrás.


Mi corazón me recuerda que he de llorar...
Jaime Sabines

lunes, 9 de abril de 2012

Recuerdos (Haikus I)

I
No tengo día,
para extrañarte hoy
esta la noche.

II
Prisa del tiempo,
quisiera alcanzarte,
pero no estas.

III
En el pasado
mirando hacia atrás
me he perdido.

IV
Supiste irte,
sin dejar nada aquí,
ni tu recuerdo.

V
Y aquí estoy yo,
deshojando el reloj,
y tu silencio.

VI
Las horas no son
ni un simple pretexto,
lo es el amor.

VII
La primavera,
olvida el invierno,
con aves y flores.

VIII
Yo no olvido,
la luna de Octubre,
y el mar callado.

IX
Es la memoria,
un sueño incansable,
nada de ayer.

X
Cielo y estrellas,
Luciérnagas sin nombre,
la tarde se va.

XI
Llega la noche,
después de tu ocaso,
no quiero dormir.

XII
Un nuevo día,
tal vez mañana sera,
y te olvidare.



1
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo


2
la muerte invade
de vez en cuando el sueño
y hace sus cálculos


4
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía


5
invierno invierno
el invierno me gusta
si hace calor
9
pasan misiles
ahítos de barbarie
globalizados


10
después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida


12
lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades


14
los sentimientos
son inocentes como
las armas blancas


15
la mariposa
recordara por siempre
que fue gusano

Rincón de haikus
Mario Benedetti

martes, 3 de abril de 2012

En pocas palabras (Nanorrelatos I)

El lunático
Estaba tan enamorado de la luna que en un eclipse enloqueció.

Humanostosis
Una mañana tras un sueño intranquilo, aquel insecto se despertó convertido en un monstruoso humano.

¿Y ahora?
Sintió un escalofrió al enterarse que la muerte no sabia jugar Ajedrez.

Ahogado
El tiempo ya le había llegado a las narices.

El famoso
No había mas que decir en su obituario.

Inoportuno
Después del odio nació el bebe.

El ciego
No había sentido tanto miedo de abrir los ojos.

El muerto
Nunca antes había estado muerto.

El condenado
Derramo la cicuta sobre sus pies.

Amor a primera vista
¿Que eres? eres muy bonita.



Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un
monstruoso insecto. Estaba echado de espaldas sobre un duro caparazón y, al alzar la
cabeza, vio su vientre convexo y oscuro, surcado por curvadas callosidades, sobre el
que casi no se aguantaba la colcha, que estaba a punto de escurrirse hasta el suelo.
Numerosas patas, penosamente delgadas en comparación con el grosor normal de sus
piernas, se agitaban sin concierto.


- ¿Qué me ha ocurrido?


La metamorfosis
Franz Kafka

lunes, 2 de abril de 2012

Me reserve este Abril

...me reserve este Abril para extrañarte, me reserve una tarde oscura llena de gris, el viento callado, y un silencio en la calle, los momentos que vuelven, como vuelve todo en Abril, me guarde este momento después de tanto olvido progresivo y algún otro intento fallido, no fue ni ayer ni el mes que paso si no hoy que amanecí en el pasado, en la turbulencia de aquellos recuerdos que de pronto flotan en mi habitación, contuve este grito harto de añoranzas, cansado de comprimir el corazón, de reprimir la ocasión de extrañarte, por temor a no poder regresar, por miedo a extraviarme en algún ayer de aquellos tiempos plagados de una felicidad surrealista que poco a poco se va desvaneciendo en nuestro lienzo, que conoció el fin desde el comienzo, y que termino a medio cuento, me dedique esta tarde para extrañarte mientras algunas gotas caen desde el cielo atravesando la brisa de este puerto cansado de mar y que también creo que te extraña, o quizás solo yo lo pienso, hoy es un buen día para extrañarte, con lo peligroso que esto puede resultar, aunque nuestro tintero se haya quedado vació, ahora que las cosas que son parece que nunca fueron, hoy es un buen día para extrañarte aunque realmente no se a quien extraño, si a ti o a tu recuerdo,  ya es primavera, ya es Abril, la luz se sigue encendiendo en las ventanas, las noches no dejan de presumir sus lunas, y todo sigue estando en su lugar, pero a este todo le sigue faltando algo...




Quiza fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algun modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido


todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron


hasta aqui habia hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor


con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomas lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha


creo que tenes razon
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo


hace mucho muchisimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno


ahora estoy solo
francamente
solo


siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado


antes de regresar
a mis lobregos cuarteles de invierno


con los ojos bien secos
por si acaso


miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.




La culpa es de uno
Mario Benedetti

miércoles, 21 de marzo de 2012

Es muss sein!

...Así paso lo que hoy es ayer, hay un porque en el amanecer, tienes que ver, Es muss sein!
Despierto, a medias, tibio, pero con frió, un sueño que no es camino, Es muss sein!  
Tenia que ser y asi fue, pretérito sin conocer, no hay que entender, Es muss sein! 
A tiempo estuve de desaparecer, reflejos de lo que ya es ayer, Es muss sein! 
Destino, augurio, visiones premeditadas, casualidad cansada,  Es muss sein!
Un segundo, un día, un mes el tiempo avanza en la pared, Es muss sein! 
Estela, estrella, luciérnaga, faro, mar abandonado, Es muss sein! 
Preludio, réquiem, notas sin razón de ser, Es muss sein!
Neblina en el alma, sueños sin cama, Es muss sein!
Suspiro, respiro, transpiro, y expiro, Es muss sein!
Aliento, momento, tranquilo, asi es, Es muss sein!
Estoy, me voy, soy y dejo de ser, Es muss sein!
Poeta mudo de letras, ciego de si, Es muss sein!  
Camino, corro, recuerdo y suspiro, Es muss sein! 
Brisas sin caricias, manos sin abrigo, Es muss sein!
El universo en el cafe, tu mano adivina, Es muss sein!
Sabanas calladas, persianas sin pestañas, Es muss sein!
Las golondrinas no tienen nidos, es el destino, Es muss sein!
Las piedras, las montañas, mis desiertos sin arena, Es muss sein!
Calle vacía, melancolía a la deriva, naufragio suicida, Es muss sein!
El viento no tiene palabras, los arboles se mueren sin ropa, Es muss sein!
La tarde se queda sin sol, la noche hoy no tiene ganas de luna, Es muss sein!
En la memoria traigo una espina, en la garganta un nudo de rosas, Es muss sein!
Las flores se van con inviernos, las primaveras no tienen porque volver, Es muss sein!
Hay relojes donde el tiempo deja de ser y el pasado se mezcla con el destino, Es muss sein!




A diferencia de Parménides, para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo. "Der Schwergefasste Entschluss", una decisión de peso, va unida a la voz del Destino ("es muss sein"); el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale. Esta convicción nació de la música de Beethoven y, aunque es posible (y puede que hasta probable) que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del nombre consiste en que carga con su destino como Atlas cargaba con la esfera celeste a sus espaldas. El héroe de Beethoven es un levantador de pesos metafísicos. Tomás partió hacia la frontera suiza y yo me imagino al propio Beethoven, melenudo y huraño, dirigiendo la orquesta de los bomberos locales y tocándole, para su despedida de la emigración, una marcha llamada «Es muss sein!». Pero luego Tomás atravesó la frontera checa y se topó con una columna de tanques soviéticos. Tuvo que detener el coche en un cruce de caminos y esperar media hora a que pasaran. Un horrible soldado en uniforme negro dirigía el tráfico en el cruce, como si todas las carreteras checas fueran de su propiedad."Es muss sein", repetía Tomás, pero pronto empezó a dudarlo: ¿de verdad tenía que ser así?

La insoportable levedad del ser
Milan Kundera

lunes, 5 de marzo de 2012

Ante todo

...ante la inminencia de lo efímero yo prefiero ser incógnita, un laberinto sin ventanas, un agujero sin relojes, un pensamiento sin ideas, ante lo grave de esta situación yo me alejo a la orilla de un pasado, me sublimo en el vació, en el diáfano infinito de un desencuentro, nunca es momento, siempre es destino, aveces camino, pero solo aveces, ante lo pesado de lo incierto yo me escondo en un silencio, y me arropo con el viento de otros tiempos, sin cimientos ni amarres, solo el súbito reflejo de un recuerdo, que amanece sin sol y esta muerto de luna, que desemboca en mis mares en forma de bruma, que se derrama de mi mente con cuerpo de espuma, no es ocasión de llorar, la lluvia no le tiene fe a las lagrimas, mucho menos los ríos, por eso es que ante este consecuente paso de pagina yo me aboco al retiro, al exilio o al completo exterminio, de sufijos, complementos, y designios, al astuto e inherente olvido que con ahincó empieza a caminar en mi alma, no hay drama ni motivos aparentes con rostro de delirio, ni martirio, ni suspiro, ni el futuro, ni su estela, no hay destierro, ni frontera, no hay manera, es el ahora sin sustantivo, yo me retiro...


He aquí una lista de hechos acerca de la cual tanto yo como otros 9,000,000 de poetas hemos parloteado hasta el cansancio:


1. La primavera es una estación agradable. Las flores, etc., etc. brotan y abren sus pétalos, etc., etc.


2. Las fantasías de un jovencito. Ligeras, pesadas, alegres, etc., etc.


3. El amor, un cosquilleo delicioso. Indefinible, etc.
a) De día, etc., etc., etc. b) De noche, etc., etc., etc.


4. Los árboles, las colinas, etc., gracias a una naturaleza providente, presentan una distribución diversa, en diversos lugares.




5. Los vientos, las nubes, las lluvias, etc. aletean a través y por encima de ellos.


6. Los hombres aman a las mujeres. (Es más poético en singular, pero el verbo conserva la misma forma.)


(En Grecia y en los países paganos, los hombres amaban a los hombres, pero esto ya ni se menciona en una sociedad educada, a menos que sea en un sentido purificado.) No me atraen las costumbres paganas, pero mis prejuicios personales no forman parte de la materia poética. Además, no me puse precisamente lascivo en A.L.S. No obstante, en los seis puntos antes mencionados, creo que puedes encontrar lo importante de la materia poética de todos los tiempos. Espera: cabe añadir:


7. Los hombres participan en las batallas, etc., etc.


8. Los hombres salen de viaje.


Más allá de esto, los hombres piensan y sienten ciertas cosas y ven ciertas cosas no con la visión corporal. Y ahora que comienzo a interesarme, ¿el público en general, el demasiado insensible, se queda dormido? Ni modo. Para terminar ya con este altercado, si Ío que me quieres decir es que A.L.S. es un libro más bien melancólico y desagradable, en eso estamos de acuerdo. Lo pensé en Venecia. Le quité una serie tremendamente melancólica de diez sonetos — al estilo del Thompson de City oj Dreadful Night— que, poéticamente, tienen momentos bastante finos. Escribí, o lo intenté al menos, con un poco de luz del sol de la cual una parte —demasiado para mi sentido crítico— se imprimió. Sin embargo, lo importante de la obra (digamos, 30 de esos poemas) es el trabajo más acabado que he hecho hasta ahora... Y respecto a los "logros últimos de la poesía", ¿a qué te refieres?... Me gustaría, fuera de broma, que definieras esos logros últimos de la poesía. Por supuesto que no estaremos de acuerdo.


Eso sería demasiado poco interesante. A ver si puedo hacer una enumeración:
1. Pintar la cosa tal como la veo.
2. La belleza.
3. La liberación de lo didáctico.
4. Pasaría al menos como "buena educación" ser eco de unas cuantas personas
que, hay que reconocerlo, lo hacen mejor o más brevemente. La simple originalidad, desde luego, está fuera de toda discusión. Además, la Ponchera se encarga de eso. Y, en fin, no olvides que no intento escribir para el público. No puedo. No tengo ese tipo de inteligencia. "Para quienes aman la misma belleza que yo amo, y de la misma manera que yo".


Fragmento de una Carta de Ezra Pound a William Carlos Williams

jueves, 23 de febrero de 2012

Te retrate un silencio

...te retrate un silencio a la luz tenue de un suspiro, un paisaje o un recuerdo que mas da, un augurio sin futuro casi un sueño prematuro, no es tan duro es silente, una pausa disidente, una crisis aparente, y me siento diferente, algo absurdo, un poco burdo, aun mas agudo, pero no tan rudo, la razón tampoco pudo, por distraída, ya consumida, no destruida, pero caída, no hay sentimiento, solo es momento, de estar despierto, a corazón abierto, como un desierto, sin condiciones, no hay mas razones, ni apariciones, mis conclusiones, son un vació, que hoy es un lió, hasta el hastió, pero confió, que pase el frió, como tu nombre, y que el tiempo sobre, para volver a ser un hombre, con un amor que asombre...



¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?


Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.

Por quién doblan las campanas
John Donne

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un fin del mundo de los Cronopios

Con todo respeto a Julio Cortazar

...abrumado por la preocupación onírica de una situación poco certera camina un cronopio por una calle atacada en sus bastiones principales por edificios vestidos de cristal, rodeado de soldados mancos que servían de sostén a varias lumbreras un poco ciegas, contenía sus manos dentro de sus bolcillos como si las escondiera de la inminencia de aquello que le había platicado aquella Esperanza en el mercado de corcho latas y camisones estampados con gatos sonrientes, las palabras más tétricas que había escuchado en su vida, el mundo estaba por acabarse, la Esperanza que caminaba arrastrando el hombro izquierdo por el suelo pero con la cabeza más erguida que él mástil de un barco encallado en una mesa de billar repetía incansablemente en sus oídos que el mundo se iba a acabar, y esta aseguraba tener fuentes fidedignas que respaldaban la idea de que el mundo estaba por terminar, no es común que esto le preocupe a un cronopio pero no podía ignorar a alguien que compartiera el gusto de comprar corcho latas y camisones estampados con gatos sonrientes, así que una tristeza le acompaño por algunos pasos hasta llegar a la vuelta de aquella calle desolada, esquina en la que precisamente fue atravesado por una idea, reunió a sus amigos Cronopios, Famas y Esperanzas, en una de las plazuelas de aquella ciudad agobiada por las sombras de los edificios que crecieron como la hierba en los cimientos de aquella tierra que algún día vio nacer arboles y la cual fue transitada por liebres y otras bestiales especies que no merecieron más que el exterminio o el exilio que es casi lo mismo o quizás aun peor, para abrir su discurso comenzó uno de sus bailes los cuales eran nulamente entendidos por los Famas y que los Esperanzas seguían aun careciendo en conciencia de su significado, después comenzó a cantar notas alevosamente desordenadas que rebotaban precipitadamente sobre las copas de los arboles que atentos inclinaban sus ramas haciendo ese gesto tan humano de inclinar la cabeza y colocar una de las manos en uno de los oídos, los Cronopios entonaban la misma canción cada quien improvisando lo que sus corazones detonaban en ese instante, hasta que de golpe el organizador de esta reunión invoco al silencio y todos los espectadores callaron, un distraído cronopio colocaba un pie frente al otro una y otra vez hacia delante y hacia atrás quedándose apenas en las fauces del baile previo, los Famas se veían los unos a los otros pensando quizás en el tiempo que estaban desperdiciando, o la cantidad de números que habían dejado de contar, o todo lo importante que podrían estar haciendo y que habían dejado de hacer, y las Esperanzas se angustiaron y algunas sin saber porque comenzaron a llorar, el orador que aun no se animaba a sacar las manos de sus bolsillos, comenzó a explicar que el fin del mundo se acercaba, nadie entendía a que se refería, hasta que menciono una palabra que se tambaleo en los oídos de los que se encontraban ahí, “Muerte” los Famas habían oído hablar de ella pero creían tener lo suficiente como para evitarla y preferían olvidarla tomando vinos hechos con uvas jamás sembradas y degustando quesos de cabras con alas, las Esperanzas no entendían la diferencia entre muerte y vida, así que vivían como muertos y morían como vivos por lo cual nunca se percataban de ella pero los Cronopios que habían descubierto la destreza de encontrar las mejores cosas flotando por los aires disfrazadas de burbujas o estrellas fugaces, o arrastrándose en los surcos que van dejando los recuerdos cuando escapan del presente, o en el golpeteo del pico del ave que anuncia esta próxima a entonar una canción de Thelonious Monk, o la simple y excitante sensación de juntar su dedo menique con su dedo anular en repetidas ocasiones acción que los Famas consideraban obscena, los cronopios que no sabían mucho de entristecerse se entristecieron,  la palabra muerte no le agradaba a ninguno de los presentes pero no había forma de explicarles lo que significaba el fin del mundo, aquella tarde de Otoño en Abril, el tiempo palideció, las aves migraron hacia las alcantarillas, la luna cerro sus persianas, las Esperanzas se escaparon hacia un lugar donde un vendedor de bienes raíces les prometía casas con repelente para la muerte y la vida, los Famas vendieron todo lo que tenían a los otros Famas, terminando al final con el mismo dinero pero con diferentes cosas y esto les tranquilizo un poco, mientras los Cronopios se sentaron a contemplar el cielo decididos a terminar de contar las estrellas antes de que se apagaran, pero eso si todos con las manos dentro de los bolcillos…



Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y los impresores llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminar por llegar a la superficie. Entonces muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituídos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mesclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápiz etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en el mar están las islas y los casinos o sea los transatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán.

"Historias Cronopios y Famas"
Julio Cortázar

sábado, 28 de enero de 2012

Si decir adios mata

...acaricio la silueta de este tiempo una vez mas, sin creer en cosas eternas, ni mentiras, ni verdad, sabiendo que lo que siento es un eco y nada mas, un augurio confirmado, un deja vu fotografiado, un revés sin un quizas, me tire al agujero para volver a empezar, pero el final de este cuento comenzaba a la mitad, no hay palabras que rescaten este verso, ni que salven los momentos de este adiós perverso, manco y sonriente, que no dice lo que siente, y que solo sabe esperar, esperar a que la noche tenga la ultima palabra, para que un nubarrón distraiga a la luna mientras te vas, sera preciso en ese instante creer que existe en el universo un lugar para guardar lo que se queda incompleto cuando uno trata de amar, quizás me sirva el fondo del mar para esconder algunas lagrimas, y el debajo de las sabanas para mi alma que por un tiempo no querrá caminar, pero al tiempo no le importa de que tamaño son los abrazos, mucho menos el sabor de los besos, quizás en un par de instantes solo queden los pedazos de un recuerdo moribundo que comienza a expirar, si decir adiós nos mata, hemos muerto varias veces ya...




" Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanando en su sillón favorito, de espaldas a la puerta de lo que hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi enseguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente resteñaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contras su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. "

Ceremonias
Julio Cortázar

domingo, 15 de enero de 2012

Un sin

... Una lluvia sin gotas, un amanecer sin sol, algunas estrellas rotas, un corazón bemol.

Un completo vacío, un sin fin que termino, una mañana sin rocío, un si y después un no.

Una calle abandonada, varias olas sin playa, una historia olvidada, una voz que nunca calla.

Una herida tatuada, un dolor como escusa, una vida cansada y un destino que acusa.

Un sueño con insomnio, una cama que no vuela, el amor y otro demonio, un cometa sin estela.

Una luna a media hasta, un silencio en el tendedero, un adiós que no basta, pienso luego espero.

Un cielo a ras del suelo, una luz que no brillara, una sonrisa disfrazada de duelo, y la noche sabe que acabara.




Este adiós, no maquilla un "hasta luego",

Este nunca, no esconde un "ojalá",

Estas cenizas, no juegan con fuego,

Este ciego, no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo,

Esta letra no la protestaré,

Ahórrate el acuse de recibo

Estas vísperas, son las de después

A este ruído, tan huérfano de padre

No voy a permitirle que taladre

Un corazón, podrido de latir

Este pez ya no muere por tu boca

Este loco se va con otra loca

Estos ojos no lloran mas por ti.



Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este helado de fresa de la venganza
Esta empresa de mudanza
Con los muebles del amor
Esta campana mora en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
Estas ganas de nada menos de ti
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alterne
Este racimo de pétalos de sal
Este huracán sin ojos que lo gobierne
Este jueves, este viernes
Y el miércoles que vendrá
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.
Este nido de pájaro disecado
Este perro andaluz sin domesticar
Este trono de príncipe destronado
Esta espina de pescado
Esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azúl,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida
Con su terco knock knocking´in heaven´s door,
Estos labios que saben a despedida
A vinagre en las heridas
A pañuelo de estación
Este ladrón aparcado en tu toga
La rueca de Penélope en Luna Park
Estos celos que sueñan que te desnudan
Esta caracola viuda
Sin la pianola del mar
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.

Nos sobran los motivos
Joaquin Sabina

domingo, 1 de enero de 2012

De nuevo y nuevo

De nuevo y nuevo te veo de nuevo casi invisible, traslúcida a mis ojos obtusa a mi alma de nuevo y nuevo ya no te veo aunque quiero verte ya no me muero, no me muero por verte, de nuevo y nuevo logre extraviarte un poco dentro tuviste suerte, otra vez volví a perderte, aveces la verdad también nos miente, de nuevo y nuevo logre entenderte, un adiós inerte, sueños que se persiguen a si mismos y todo es diferente, de nuevo y nuevo estas ausente, o quizás distante el frió no miente pero tampoco siente, de nuevo y nuevo se ha caído, lo que el amor había construido, no hay mas sentido para pensar que de nuevo y nuevo no habrá de nuevo...



“El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. ¿Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya, la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro” y el peso de nuestras responsabilidades (...)
.
La insoportable levedad del ser 
Milan Kundera

lunes, 19 de diciembre de 2011

El brillo de mis ojos

...tú dices ver un brillo en mis ojos, pero no lo es y te lo voy a explicar, si por algún momento en una de esas pasadas a través de tu mirada logras captar esas dos pequeñas esferas que suspenden entre mis parpados y si por casualidad notas un brillo similar al de un reflejo de sol en un unos pequeños espejos entiende que no es un brillo, si no un ocaso, si como lo oyes un ocaso que se estaciono un día de primavera cuando precisamente gotas de lluvia se separaban de unas nubes que cubrían sigilosamente la totalidad de un puerto en donde los barcos yo no desembarcan porque el cielo se ha quedado en las olas que escupen una espuma blanca a las arenas suaves de las playas vacías de palmeras pero tupidas de pinos que sueñan con hogueras y piensan en el faro que por las noches les guiñe un ojo a través de la neblina que se besa con las brisas que son suspiradas desde una isla donde nacen todas las brisas y quizás también los sueños, esos sueños que se esfuman con la propia vida de un soñador que andando por una calle empedrada en los suburbios de aquel puerto con las manos en los bolsillos ha pateado una piedra que ha caído en los pliegues de una banqueta que avanza en sentido contrario hacia la eternidad del tiempo que se dibuja en el reloj de la catedral donde el motivo del sueño se une con otro sueño trazando mentiras que vuelan junto a las palomas que se abalanzan sobre la lluvia de arroz que cae sobre el limosnero que hace tiempo dejo de soñar y que ahora solo cree en esas monedas a las que llaman dinero mientras su pierna hinchada se pudre causándole un dolor que se convierte en nausea de los que pasan tratando de no inclinar el cuello para olvidar a los que deben de ser olvidados en las afueras de las iglesias que apuñalan el cielo con sus cruces afiladas y que estremecen con sus ruidosas campanas el duelo de una viuda que mira por la ventana como a media docena de niños que corren detrás de una pelota que horas antes solo era un puñado de papeles y cinta adhesiva mientras un niño cojo los observa y deja caer una lagrima sobre el suelo de aquel vecindario de niños flacos que olvidan el hambre jugando y cuando precisamente en ese instante pasa un tren que acaricia con el cristal de una de sus ventanas el rostro de una mujer que invoca el recuerdo de su padre empujándola en un columpio que se sostenía de un árbol que dejo de dar sombra la tarde de un invierno que le asesino sin remordimientos una tarde en el que el cielo no pudo contener su llanto en un instante en que un rayo de sol distraido se cruzo con una de sus lagrimas, convirtiéndose en eso que tu crees que es un brillo...




Estaban tan juntos, que mientras se movía la aguja que marcaba los minutos, aguja que él no veía ya, sabían que nada podía pasarle a uno sin que le pasara a otro; que no podría pasarles nada si no eso; que eso era todo y siempre, el pasado, el presente y ese futuro desconocido. Lo que no ibana tener nunca lo tenían. Lo tenía ahora y antes y ahora, ahora y ahora. O ahora, ahora, ahora; este ahora único, este ahora por encima de todo; este ahora como no hubo otro, sino este ahora y ahora es tu profeta. Ahora y por siempre jamás. Ven ahora, ahora, porque no hay otro ahora más que ahora. Sí, ahora. Ahora por favor, ahora; el único ahora. Nada más que ahora. ¿Y donde estás tú? ¿ Y donde estoy yo? ¿ Y donde está el otro? Y ya no hay por qué; ya no habrá nunca por qué; sólo hay este ahora. Ni habrá nunca por qué, sólo este presente, y de ahora en adelante sólo habrá ahora, siempre ahora, desde ahora solo un ahora; desde ahora sólo hay uno, no hay otro más que uno;uno, uno, uno. Todavía uno, todavía uno, uno que desciende, uno suavemente, uno ansiadamente, uno gentilmente, uno felizmente; uno en la bondad, uno en la ternura, uno sobre la tierra (...)

Por quien doblan las campanas
Ernest Heminway

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Una estampa japonesa (Cuento con ventajas segundo agujero)

...el tiempo acusa a la memoria, y la memoria se somete al olvido, y el olvido hoy tenia sentido, el sentido que se le da a un recuerdo, caminaba por aquel camino que la llevaría a la cima de aquel monte en donde siempre se encontraba con el los días de primavera, donde aquellos ciruelos al fulgor de la primavera exponían sus mas bellas flores como presumiendo su divinidad, el viento soplaba suave como si atravezara la boquilla de un shakuhachi y delicadamente entonaba una melodía, no había mas en esa montaña solo ella y el recuerdo de aquellos ciruelos floreados en primavera, pero era invierno y un frió espinoso abrazaba fuertemente a aquella montaña y a sus arboles secos, vacíos de la caricia de los pétalos de las flores del pasado, esa mañana el cielo había dejado descubierta la cima de aquella montaña convirtiéndose en un espectro tórrido que giraba en torno a ella, su pasos la perseguian dejando un rastro en la nieve, su alma caminaba junto a ella como si se tratara de su sombra, pero aveces esta tropezaba y caía de rodillas  en el momento en el que sus recuerdos la atravezaban, los recuerdos en donde estaba él, pero ella estaba decidida a llegar hasta a aquel lugar que había  significado tanto para ellos y aunque su alma claudicara, ella llegaría a la cima de esa montaña y dejaría todo lo que era el en ella, todo lo que no querdia dejar de ser, para poder vivir, para seguir existiendo, los recuerdos calaban mas que el frió y se incendiaban dentro de ella, al compás de cada paso su memoria se inundaba de él, se revosaba de sus recuerdos, pero ella estaba decidida y en este lugar ella dejaria todo lo que el significaba en ella, en la cima cuatro arboles uno antes que otro, al llegar al primer árbol, decidió despojarse primero de su imagen que parecía haber sido grabada en los pliegues de su mente, de su hombro que tantas veces le sirvió de almohada, de su pelo que volaba al viento y aveces no, de su pecho que sabia ponerse al ritmo del suyo, de sus ojos que reflejaban el brillo del universo cuando la veía,  de sus manos que aprendieron a esculpirla, de su rostro que aveces aparecía en las nubes, de todo su cuerpo y de toda la materia que lo convertian en el y no en otro, a la sombra falsa de aquel árbol abandono su carne y sus huesos, unos ojos la siguieron viendo con una ternura desesperada, con una mirada capas de cortar el viento,  pero tenia que seguir adelante y cerro los ojos para seguir, camino varios pasos para llegar a el siguiente árbol donde se despojaría de las cosas que surgen, de los besos que aun palpitaban en sus labios, de sus abrazos que dormían junta a ella, de las caricias que hacían fila detrás de la puerta de su habitación, de las noches en que hacían el amor o el amor los hacia, de su manera de verla en la oscuridad embarrada de luna, de su mano unida a la de ella por si un día caía, de las noches interminables que aveces terminaban, de los sueños compartidos que continuaban con la rutina del día, de los amaneceres o de cualquier sinónimo de placeres, de las tardes ocre, purpura y marrón, de sus pasos por el mismo camino que hoy se le escurría, cuando sintió que había dejado todo lo que surge corrió para no ser alcanzada hasta el siguiente árbol, donde dejaría sus palabras aquellas que habían encontrado un refugio cálido en sus oídos, y que se habían refugiado en su corazón por mucho tiempo, aquellas palabras que retumbaban en su memoria, que activaban el mecanismo de las sonrisas y aveces también el de las lágrimas,  las palabras que se escribían derechas sobre renglones torcidos, aquellos renglones torcidos que se habían convertido en el pentágrama donde una orquesta de nostalgias y melancolías recitaban su canción, nostalgias que hablaban el idioma de los poemas, melancolías que navegaban en cuentos, pero no se trataba de solo dejar sus palabras ahí, porque estas siempre le perseguían a todas partes, así que encendió una fogata y las quemo, y aquel humo se fundió con la neblina susurrándole palabras de amor, camino con una sensacion de vació hasta el ultimo árbol ,que ondeaba sus ramas como dichoso de haber conquistado la cima de aquella montaña, con cierta nostalgia volteo hacia hacia atrás y se percato de que los tres arboles se llenaron de hojas marrón y de frutos color purpura que brillaban con la luz del sol, pero  ya solo tenia que despojarse de algo mas que el había dejado en ella y quizás lo mas importante, el amor, ese amor que había sido capas de sobrevivir a sus tormentas, a muchos intentos de olvido fallido, ese amor que intento mutilarse con ideas compradas en el mercado, ese amor que todas las noches se escurría por la ventana, caminaba por la alfombra, que trepaba por la cama y se funcionaba con sus sueños, ese amor que uno cree que no se merece,  así que llego hasta aquel árbol que había crecido a orilla del precipicio que ahora llamaremos agujero y se arrojo...




..Aquella noche nos habìamos acostado sin hablarnos. Yo estuve leyendo, no sè què, de reojo, veìa dormirse a Cecilia. Ella tenìa una expresiòn lenta, dulce, casi risueña, una expresiòn de antes , de cuando se llamaba Ceci, para la que yo habìa construìdo una imagen exacta aque ya no podìa ser recordada. Nunca pude dormirme antes que ella : Deje el libro y me puse a acariciarla con un gènero de caricia monòtona que apresura el sueño- Siempre tuve miedo de dormir antes que ella, sin saber la causa: aùn adoràndola , era algo asì como dar la espalda al enemigo_ No podía soportar la idea de dormirme y dejarla a ella en la sombra, lùcida , absolutamente libre, viva aun.

El pozo
Juan Carlos Onetti
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