miércoles, 30 de diciembre de 2009

Anochece el año

...anochese el año una vez mas, las cortinas del pasado se vuelven a cerrar, la experiencia de algo nuevo se empieza a asomar, los supiros de un segundo lo hacen ver su final, un hijo mas para el tiempo que parese cansado estar, de contenernos en su cuerpo sin poder nunca llegar, al final de su viaje eterno en el que aun podemos estar, un día mas para la eternidad que ya se siente vieja, un par de muletas para el año que pronto ha de acabar, nuevos ruiseñores en las ventanas han de cantar, y nuevos rayos de luz para las mañanas que de esperanza han de brillar, nueva fe para las botellas que se arrojaron al mar, conteniendo los deseos de quien se atrevio a amar, nuevas gotas para el agua de la lluvia que nos ha de mojar, bella primavera que ya esta ansiosa de llegar, mueré un año más, que conforme a lo vivido sabremos donde sepultar, yo lo he puesto en el baúl de recuerdos que nunca podré olvidar...

"Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj."

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Nos falta amor

…nos falta amor en las calles que resguardan niños con hambre, vagabundos cansados de no encontrar nada en la basura, personajes olvidados para los que la vida no reservo ternura, gente que aprende a asesinarse a sí mismo, consumiendo los manjares de la sociedad del egoísmo, que se ha dedicado a gastar lo que de limosna da el capitalismo, se acerca la Navidad se agranda nuestro cinismo, pues creemos que eso de amar se hace con consumismo, nos olvidamos de aquel prójimo por el que murió el recién nacido, que celebramos una vez más en el pesebre del olvido, solo amamos a quien nos toco amar, e ignoramos a quienes nos gritan en silencio que están cansados de llorar, de creer que la vida no es demasiado buena, que Dios se equivoco en su plan, nos falta amor del de verdad, del que no se hace en la cama, del que no usa antifaz, del que no es convenenciero, nos falta ese amor que tiramos al cenicero, amor por el cumpleañero y no por el embustero que con su trineo se adueño de la navidad, nos falta ese vicio de amar que ya no tenemos, amor por el pobre, amor por el pordiosero, amor por el enfermo, amor por el que anda mal, nos falta amor para el que necesita una palabra que jamás le han dicho, una pieza de pan que nunca ha comido, un abrazo sincero de esos que hacen sentir vivo, nos falta amor, nos falta caridad, por los que sienten dolor por no ser felices en Navidad…



-¡Es tan corta la vida de los Espíritus? -preguntó Scrooge.
-Mi vida sobre este globo es muy corta -replicó el Espectro-. Esta noche termina.
-¡Esta noche! --gritó Scrooge.
-Esta noche, a las doce. ¡Escuchad! La hora se acerca.
En aquel momento las campanas daban las once y tres cuartos.

-Perdonadme sí soy indiscreto al hacer tal pregunta -dijo Scrooge. mirando atentamente
la túnica del Espíritu-, pero veo algo extraño, que no os pertenece saliendo por debajo de
vuestro vestido. ¿Es un pie o una garra?
-Pudiera ser una garra. a juzgar por la carne que hay encima -contestó con tristeza el
Espíritu-. ¡Mirad!
De los pliegues de su túnica hizo salir dos niños miserables, abyectos, espantosos,
horribles, repugnantes. que cayeron de rodillas a sus pies y se agarraron a su vestidura.
-¡Oh, hombre! ¡Mira, mira, mira a tus pies! exclamó el Espectro.
Eran un niño y una niña, amarillos. flacos, cubiertos de harapos. ceñudos, feroces, pero
postrados, sin embargo, en su abyeccíón. Cuando una graciosa juventud habría debido
llenar sus mejillas y extender sobre su tez los más frescos colores, una mano marchita y
desecada, como la del tiempo, las había arrugado, enflaquecido y decolorado. Donde los
ángeles habrían debido reinar, los demonios se ocultaban para lanzar miradas
amenazadoras. Ningún cambio, ninguna degradación, ninguna perversión de la
humanidad, en ningún grado, a través de todos los misterios de la admirable creación, ha
producido, ni con mucho, monstruos tan horribles y. espantosos.
Scrooge retrocedió, pálido de terror. Teniendo en cuenta quien se los mostraba, intentó
decir que eran niños hermosos; pero las palabras se detuvieron en su garganta antes que
contribuir a una mentira de tan enorme magnitud.
-Espíritu, ¿son hijos vuestros? -Scrooge no pudo decir más.
--Son los hijos de los hombres -contestó el Espíritu, mirándolos-. Y se acogen a mí para
reclamar contra sus padres. Este niño es la Ignorancia. Esta niña es la Miseria. Guardaos
de ambos y de toda su descendencia. pero sobre todo del niño, pues en su frente veo
escrita la sentencia, hasta que lo escrito sea borrado. ¡Niégalo! -gritó el Espíritu,
extendiendo una mano hacia la ciudad-. ¡Calumnia a los que te lo dicen! Eso favorecerá
tus designios abominables. ¡Pero el fin llegará!
-¿No tienen ningún refugio ni recurso? -exclamó Scrooge.
-¿No hay cárceles? -dijo el Espíritu, devolviéndole por última vez sus propias palabras-.
¿No hay casas de corrección?
La campana dio las doce.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Soledades

…no hay mejor refugio para volver a nosotros mismos que la soledad, el momento sabio de encontrar la verdad que alguien ha escondido dentro de nosotros, las palabras eternas que viven en la profundidad de nuestro ser, la experiencia de una humanidad ya cansada de cargar con una inmensa cantidad de memorias acumuladas, la sabiduría plena de lo que por siempre han de ser, paisajes celestiales que los ojos no pueden ver, fuentes de conocimiento que la mente deja de entender, no hay mejor lugar para escaparse de uno mismo que la soledad, vaciarse de todo lo que existe para escapar hacia las nadas más remotas, para así poder olvidar al mundo y sus habitantes, deshaciendo el tiempo con silencios fugaces, apagando los sentidos que se han vuelto voraces, jauría de pensamientos que nos hacen esclavos, de lo que nosotros entendemos como necesidades, no hay mejor momento que el de estar solos, pues en ellos aprendemos a sobrevivir cuando ya no lo estamos…


Yo, tú, él, ella, la totalidad de los vivientes constituimos archipiélagos de millones de islas sin puentes entre sí. Quizás algunos se agitan haciendo señas desde la playa, pero carecen de barquillas para cruzar la enormidad de las aguas que separan la ínsula de la ínsula. Estamos solos. Solos, aunque andemos en medio de la multitud, físicamente hacinada. A nadie le importa el dolor ni la alegría del otro. Cada quien atiende a si mismo. Cada cual, con su pena, con su lucha, con su esperanza, con su miedo, cada uno con su muerte a cuestas.

El secreto para amarEmma Godoy

sábado, 5 de diciembre de 2009

Un contigo sin ti

…vivo encerrado en un contigo sin ti, batallando tanto con este tiempo que se ha vuelto tan voluble, cuando estaba contigo los infinitos pronto encontraban su muerte, pero ahora que estas lejos muero de ti en cada infinito, reprograme mis ojos para que solo fueran siervos de ti, esclavos fervientes de tu belleza, esa que me condeno a olvidarme de admirar algo que no tuviera tu rostro, aquella que convirtió mi piel en un campo minado para cualquiera que no fueras tu, apague estrellas cuando jugaban a ser luciérnagas, no existe cielo sin ti, pero el sin ti siempre trae consigo un infierno, me aleje de todo como el calor se aleja del invierno, y así son mis días sin tus noches, un invierno frio que no me deja domir, una fila de recelos y reproches, un mar de nadas, un universo sin todo, un costal de esperanzas abandonadas, y ahora un amor huérfano de ti...


Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva.

Enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta a un árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio.

Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar mas pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Mascaras

...desperté de aquella vida con una gran resaca, no sabía nada de recordar mas recordaba, pude contar más de mil mascaras frente a mí, por cada mascara una cicatriz, por cada cicatriz varios agujeros en el alma, por cada alma una vida, y por cada vida una existencia transfigurada, había mascaras de todos tipos, de todos colores, de todas formas, pero de todas no sabía cuál era la verdadera, la que se me había entregado antes de todo, la primera y la que debió haber sido la única a pesar de la vida, pero no estaba, en algún lugar la había extraviado, solo tenía aquellas mascaras que murmuraban entre ellas y parecían burlarse de mí, voces distintas, miradas diferentes, y una inmensa variedad de gestos, todos parecían ser yo pero ninguno lo era, incluso hasta me sentí tentado por conversar con aquellas mascaras, entendí que había dado muchos pasos en la vida sin mí mismo, cargue con muchas mascaras la adecuada para cada ocasión, y pocas veces hubo la ocasión de ser yo mismo, me entregue a la inercia de lo superfluo, de los conceptos que ahora ya no significaban nada, cargue con ellas toda la vida, casi todas tan pesadas como el tiempo, y tiempo ya no había para regresar...


Muchas veces me veo fingiendo,
fingiendo ante la gente, ante la vida, ante mi.
Diciendo cosas que no pienso,
y pensando cosas que no siento,
recordando momentos que no han sucedido,
y deseando sueños que no necesito.
Engañándome con miedos que no tienen sentido,
y protegiéndome con escudas mentiras,
de todo aquello que me hace ser distinto.
Es como si quisiera no defraudar a nadie,
como si me impusiera caer bien a todo el mundo,
como si tuviera mil máscaras,
con las que dar a cada uno de lo suyo.
Hay veces en las que no me atrevo a decir no,
en las que tengo miedo a expresar lo que pienso,
en las que algo me impide mostrar,
todo lo que aquí dentro tengo.
Y me escudo tras una afirmación o una sonrisa,
tras un guiño o un “ lo que tu digas”.
No me atrevo a expresar verdaderamente lo que siento,
me importa más lo que de mi digan,
que lo que yo les cuento,
me importa más ganarme por encima de todo su cariño,
que ser con orgullo yo mismo,
me importa más darles continuamente la razón,
que utilizar mi criterio aunque no me den su aprobación.
Finjo, finjo para no caer mal a la gente para ganarme de cada uno de ellos su respeto,para tener la irreal ilusión de que me quieren,
para sentirme protegido en un mundo que no comprendo.
Finjo, y cada vez me siento más perdido,
más alejado de lo que verdaderamente quiero,
aunque tal vez ahí esté el principio de todo,
que no sé muy bien qué es lo que deseo,
que no sé muy bien como soy,
que no sé cuál es el camino ni a donde voy.

Mil mascaras
Alfredo Cuervo Barrero

jueves, 26 de noviembre de 2009

Olvidarte fue

...antes de olvidarte en este instante en el que tu reloj de arena gasta sus últimos granos, quiero guardar un poco de esta experiencia en algún lado, esto con afán de tener algún registro palpable que sera solo un conjunto de letras ordenadas de forma extraña para cuando ya te haya olvidado, olvidarte no fue fácil, olvidarte fue una tarea quizás mas rutinaria que la acción de respirar, olvidarte fue llorar y poner vasijas para no inundarme con las goteras de mi alma, olvidarte fue tallar mi mente muchas veces en el lavadero, olvidarte fue una mutilación de momentos y una transfusión de nuevos sentimientos, olvidarte fueron varios viajes de ida y vuelta al purgatorio, olvidarte fue un exilio de mi alma, un huracán devastador en mi cama, un naufragio en mis mares mas oscuros, fue tener que derrivar varios muros, olvidarte fue una venta de garage de tus miradas, y tener que entregar tus besos a un limosnero, varios otoños de ojas vivas volando, un segundero que se quedaba estacionado, pero lo confieso lo mas dificil de olvidarte fui yo...

"A veces, uno cree que todo lo ha olvidado, que el óxido y el polvo de los años han destruído ya completamente lo que, a su voracidad, un día confiamos. Pero basta un sonido, un olor, un tacto repentino e inesperado, para que, de repente, el aluvión del tiempo caiga sin compasión sobre nosotros y la memoria se ilumine con el brillo y la rabia de un relámpago”.

“La lluvia amarilla”
Julio Llamazares

Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo. Pero, cada una de esas estrellas es un sol, a menudo mucho más brillante y magnífico que la pequeña y cercana a la que denominamos el Sol. Y muchos, quizá la mayoríade esos soles lejanos, tienen planetas circundándolos. Así, casi con seguridad hay suelo suficiente en el firmamento para ofrecer a cada miembro de las especies humanas, desde el primer hombre-mono, su propio mundo particular: cielo… o infierno. No tenemos medio alguno de conjeturar cuántos de esos cielos e infiernos se encuentran habitados, y con qué clase de criaturas: el más cercano de ellos está millones de veces más lejos que Marte o Venus, esas metas remotas aún para la próxima generación. Mas las barreras de la distancia se están desmoronando, y día llegará en que daremos con nuestros iguales, o nuestros superiores, entre las estrellas. Los hombres han sido lentos en encararse con esta perspectiva; algunos esperan aún que nunca se convertirá en realidad. No obstante, aumenta el número de los que preguntan: ¿Por qué no han acontecido ya tales encuentros, puesto que nosotros mismos estamos a punto de aventurarnos en el espacio? ¿Por qué no, en efecto? Sólo hay una posible respuesta a esta muy razonable pregunta. Más recordad, por favor, que ésta es sólo una obra de ficción. La verdad, como siempre, será mucho más extraordinaria.

Una odisea espacial
Arthur C. Clarke

lunes, 23 de noviembre de 2009

Perdón

...hoy quiero pedir perdón, hoy me brota esta palabra del alma, hoy retumba en mi corazón, y mi mente vuelve a ver el alba, pido perdón al tiempo que perdí en algún momento, pido perdón al silencio que cambie por tanto ruido, pido perdón por lo que no he vivido, y también por lo que no he sentido, pido perdón al amigo que una vez decepcione, pido perdón a la persona que alguna vez traicione, pido perdón a mi sangre por las lágrimas que les cause, pido perdón a la gente de la que alguna vez abuse, pido perdón al pobre que no ayude, pido perdón al hambriento que no alimente, pido perdón al enfermo que no visite, pido perdón al mundo que no cuide, pido perdón al perro con el que no jugué, pido perdón a el niño del que me burle, pido perdón a la mujer que engañe, pido perdón a los sueños que no soné, pido perdón a Dios del que me olvide, lleno mi boca de perdón para perdonarme a mi mismo, por todo lo que no he sido yo pero que dentro de mi por mucho tiempo ha vivido...

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce
después para que parezcan ligeras.

Bajo una pequeña estrella
Wislawa Szymborska

sábado, 21 de noviembre de 2009

¿Donde esta Dios?

...un día me dispuse a buscar a Dios con ahinco inmesurable, lo busque en muchos lugares, en iglesias y en hostales, caminando por los mares o en desiertos olvidados, en mezquitas y en garitas y en las mas bellas ciudades, al final del horizonte y en las tierras mas extrañas, lo busque hasta en las estrellas, y escondido en algun cielo, al final del arcoiris, o enterrado en algun cementerio, en el periodico, en la radio, en algun diccionario, al inicio y al final del abecedario, en algun armario, quizas un relicario pero no pude encontrarlo, regrese hasta aquel niño de la calle que tanto me habia intrigado ¿Donde estaba Dios? el me habia preguntado, ya derrotado regrese hasta aquel niño para darle mi resultado, pero al llegar al lugar donde esperaba encontrarlo, me dijeron los que estaban que el niño a Dios ya había encontrado...


Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de manos.Nos ha enviado algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo-, la vida, sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang....Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso, que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, y mueve otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -se agita y crece- cuando Dios se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de la luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.

Jime Sabines

lunes, 16 de noviembre de 2009

Despues del naufragio

...ya después de escaparme del tiempo por un tiempo, de navegar entre silencios espinosos, de luchar contra pensamientos voraces que deambulaban por mi cabeza, por fin se han callado los gritos de mi conciencia, la luz ha regresado a lado mas oscuro de mi alma, mis sentidos han recobrado la calma, ya después de haberme hundido en varias nadas, de encontrar las miradas extraviadas, de andar errante en las noches ya cansadas, ya después de caminar por muchos mundos, atrapado entre sueños nauseabundos y recuerdos moribundos, he vuelto a brillar, mis alas otra vez saben volar, regreso del exilio al que me condene, una vez mas vuelvo a tener fe...


Es necesario correr algunos riesgos. Sólo entendemos adecuadamente el milagro de la vida cuando permitimos que lo inesperado se manifieste.

Todos los días, Dios nos da –junto con el Sol– un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días intentamos fingir que no vemos este momento, que no existe, que hoy es igual que ayer y mañana será igual que hoy. Pero el que presta atención descubre el instante mágico. Puede esconderse en el momento de meter la llave en la cerradura, ya por la mañana, o en el silencio que sigue a la cena, o en cualquiera de las mil y una cosas que nos parecen repetidas. Ese momento existe –un momento en el que toda la fuerza de las estrellas nos atraviesa y nos permite hacer milagros–.

La felicidad es a veces un don, pero generalmente es una conquista. El instante mágico nos ayuda a cambiar, nos empuja en la dirección de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a pasar por momentos difíciles, vamos a enfrentar muchas desilusiones, pero todo eso es pasajero, inevitable, y acabaremos enorgulleciéndonos de las marcas señaladas por todos los obstáculos. En el futuro podremos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tuvo miedo de correr riesgos. Porque tal vez no se decepcione nunca ni tenga desilusiones ni sufra como los que tienen un sueño que cumplir. Pero cuando mire hacia atrás –porque siempre se acaba mirando hacia atrás–, va a escuchar a su corazón diciendo: «¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró a lo largo de tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste bien hondo en una fosa, porque tenías miedo de perderlos. Por lo tanto, ésta es tu herencia: la certeza de que desperdiciaste tu vida».

Pobre del que llega a escuchar estas palabras. Porque entonces creerá en los milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado. Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que aún existe en nuestro interior. Este niño sabe de instantes mágicos. Podemos sofocar su llanto, pero no podremos acallar su voz.

Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, la vida deja de tener sentido.

Existen muchas maneras de suicidarse. Los que intentan asesinar su cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que procuran matar su alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen resulte menos visible a los ojos de los hombres.

Pongamos atención en lo que nos dice el niño que llevamos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por su causa. No debemos dejar que tenga miedo por estar solo o porque casi nunca lo escuchamos.

Vamos a permitir que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Este niño sabe bien que cada día es diferente del anterior.

Vamos a hacer que se sienta nuevamente querido. Vamos a agradarlo, aunque eso signifique actuar de forma algo insólita para nosotros mismos, aunque los demás consideren que estamos haciendo tonterías.

Recuerden que la sabiduría de los hombres Dios la ve como locura. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestra mirada volverá a brillar. Si no perdemos el contacto con este niño, no perderemos el contacto con la vida.

¡Vivamos todos los instantes mágicos de este año!

El instante magico
Paulo Coelho

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Karma

...he escuchado tantas veces por ahí, que en la vida todo se regresa, que en algún momento el tiempo pacta con la justicia, y lo que hicimos cae en nuestras cabezas, he visto gente volar por el mas alto cielo y he visto a otros caer de su vuelo, es así como nos embriagamos de mentira, colmamos nuestra copa de cicuta, y convertimos a la vida en una puta, comploteamos en contra del destino, que herido se ha quedado en el camino, pero todo lo que sube en algun momento baja, y en este juego de cartas no tenemos la mejor baraja, es por eso que el bueno quiere ser bueno, aunque de intentos el infierno ya esta lleno, el pasado es un viejo usurero que nos cobra hasta un momento pasajero, el presente es un triste abonero que nos vende lo mejor del basurero, el futuro es un ave de mal aguero que al llegar a nuestras vidas deja un muy grande agujero...


Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella…, al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.

Que se llama soledad
Joaquin Sabina

sábado, 7 de noviembre de 2009

Cansado de tu ausencia

...ya estoy lleno de tu ausencia, hasta el hastió de tu vació, las esperanzas han muerto en el campo de batalla, mientras me propongo a esperar que este silencio se vaya, tu ausencia colma mi alma, ya todo ha acaecido, mas sin embargo tu no estas, me he inventado tantas historias, para poder entender la escasez de ti que vive mi cuerpo, la aridez con que has dejado mi piel, la ceguera que le has regalado a mis pupilas, he intentado beber mi propia hiel, hasta rente un oráculo particular, al que ya me canse de preguntar ¿Porque no estas? pero tu ausencia sigue rebosando mi alma, con esa paz que destruye mi calma, con esta voz que cada noche te clama, sabiendo que tu no llegaras, aun así sigo dejando abierta la ventana, por si una mañana se te ocurre regresar, le he rezado hasta la luna creyendo que es un Dios mas, pero creo que tal herejía te alejado de mi aun mas, me acabe las palomas mensajeras, de mi pueblo y de otro mas, y las cartas en botella y uno que otro mar, me monte sobre una hoja de otoño para alcanzarte en donde estas, pero no conté con que habría varios inviernos antes de poder llegar, y aquí sigo regresando a mi sin ti, durmiendo a lado del espacio en que no estas, tan cansado de tu ausencia como para volver a despertar una vez mas...



Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!

Ausencia
Gabriela Mistral

lunes, 2 de noviembre de 2009

Huecos del alma

...huecos que quedan al perder a alguien, pensamientos inquietos que entran y salen, conversasiones que ya nunca serán terminadas, palabras sin voces ni miradas, pedazos de vida que se pierden al perder, momentos que jamas han de volver, soles que no volverán a amanecer, perder a alguien sin querer, huecos del alma que nublan la vida, memorias presentes que apagan la alegría, abismos oscuros llenos de frió, puente que ha sido destruido, así son las ausencias cuando algo se ha perdido, asi es el destino cuando un hueco estara siempre vacio...



Necesito de alguien

Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.

Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.

Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.

Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡ LA AMISTAD !

Que se obstine en ser leal, simple y justo.

Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.

No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.

En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.

La vida se torna más simple, más rica y más bella.


Charles Chaplin

domingo, 1 de noviembre de 2009

Presente pasado

...tan diferentes, tan asonantes, tan divergentes, tan inconstantes, pasados que aun están presentes, y presentes que pasan rápidamente, un pedazo de tiempo varado, estancado en las arenas de un mar viejo, tan sencillo es ahora complejo, manecillas en sentido contrario, reloj cangrejo, sueños grabados en el viento, residuos de aliento en el alma, paz para perder la calma, suspiros del alba, días que ya no se viven, y vidas que ya no anochesen, eternidad interrumpida, cajón que guarda universos, pretextos para mirar atrás, y en el cielo la misma estrella fugaz, presente pasado y otra vez olvidar...


Ayer, pasado, mañana
digo quizás para no decir
ni si, ni no, ni fuego, ni bandera
ni te mato, ni me muero,
ni siquiera.

Tal vez el siglo que viene
te cantaré la canción que nunca terminé
ni llueve, ni ternura, ni te debo, ni me debes
ni me curas.

Lejos de ti
las pesadillas se parecen a los sueños,
los que perdí.
Ayer, pasado, mañana.

Ayer, pasado, mañana
Joaquin Sabina

jueves, 29 de octubre de 2009

Los dejamos ir

...pocas veces nos detenemos a hacer conciencia,
de las cosas que pasan en nuestro planeta,
creemos que todo es por coincidencia,
y pensamos que nuestra vida es perfecta,

aprendemos a cerrar los ojos,
para no ver lo que le pasa a la gente,
nos olvidamos de aquellos despojos,
que en su intento de vida han encontrado la muerte,

hemos sellado nuestros oidos,
para no escuchar los gritos,
de aquellos que se encuentran abatidos,
porque no pueden superar sus conflictos,

y dejamos que se vayan a la suerte del desierto,
con el calor, el sol, la luna y el frio como enemigos,
encontrando mas que un lugar de desconcierto,
que en vez de premios les dara castigos,

y los olvidamos porque quizas nunca los vimos,
pero en la conciencia de algunos quedara su muerte,
aunque quizas ellos tampoco los conocieron vivos,
y ahora para ellos es solo un poco de materia inerte...


Una piedra,

un trébol de cuatro hojas,

una flor que ya no tenía olor ni color,

un zapato solo,

un mechón de pelo,

una vieja llave que había perdido

su puerta,

una pipa que había perdido su boca,

el nombre de alguien bordado en

un pañuelo,

el retrato de alguien en marco de óvalo,

una cobija que había sido compartida

y otras cosas y cositas venían envueltas, entre ropas muy gastadas y lavadas, en las valijas de los peregrinos. No era mucho lo que cabía en cada valija, pero en cada valija cabía un mundo. Chueca, destartalada, atada con cordones o mal cerrada por herrajes herrumbrosos, cada valija era como eran todas, pero cada una era igual a ninguna.

Los hombres y las mujeres llegados desde lejos se dejaban llevar, como sus valijas, de fila en fila, y se amontonaban, como sus valijas, esperando. Venían de remotas aldeas perdidas en el mapa de Europa, fugitivos de la miseria y de otros horrores, y al cabo de la larga travesía habían desembarcado en la isla Ellis. Estaban a un paso de la estatua de la Libertad, que había llegado poco antes que ellos al puerto de Nueva York.

En la isla, funcionaba el colador. Los porteros de la Tierra Prometida interrogaban y clasificaban a los inmigrantes, les escuchaban el corazón y los pulmones, les estudiaban los párpados, las bocas y los dedos de los pies, los pensaban y les medían la presión, la fiebre, la estatura y la inteligencia.

Los exámenes de inteligencia eran un desastre. Muchos de los recién llegados no sabían escribir y no atinaban más que a balbucear palabras incomprensibles, en lenguas desconocidas. Para definir su coeficiente intelectual, las mujeres debían contestar, entre otras preguntas, cómo se barría una escalera: ¿Se barría hacia arriba, hacia abajo o hacia los costados? Una muchacha polaca respondió:

-Yo no he venido a este país para barrer escaleras.

Los inmigrantes

Eduardo Galeano

miércoles, 21 de octubre de 2009

Mientras somos cuerpo

...nos estorba la carne a la hora de emprender el vuelo, apresando nuestra alma en moradas desdibujadas, esculturas de polvo que se lleva el tiempo, saco de tripas que se pudren con los años, nos cansamos de tanto cuerpo, de tanta piel marchita que se ha olvidado en el espejo, de las noches desbordadas que en ella fueron escritas, nos cansamos de los huesos que se quiebran como tizas, y se apagan nuestros ojos como se apagan las fogatas en invierno, caminamos tanto hasta que nos llega el cansancio, de cargar con este cuerpo que la vida poco a poco nos quita, caminamos hacia nuestra despedida, sin poder siquiera dar un paso atrás en el reloj de la vida, mientras que somos cuerpo la eternidad es solo una utopía...

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de orígen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimiento ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y de mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas
húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la
ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles
intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y
espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y
ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Residencia en la tierra

Pablo Neruda

sábado, 17 de octubre de 2009

Distante

...distancia es ahora el tenerte y no poder tocarte,
dos puntos en el mundo donde no tenemos que estar,
un hueco en la mente que se ha vuelto constante,
millones de besos que quizás nunca se van a dar,

distancia es ahora el tiempo que marcha lento,
una hoja en el viento que no sabe hasta donde ha de llegar,
un eco en el corazón que retumba en todo momento,
un pensamiento insistente de querer estar en otro lugar,

distancia es ahora una daga en nuestros cuerpos,
aire que nos hace falta a la hora de respirar,
lágrimas que quizás no se han llorado en otros tiempos,
sueños con plumas que están aprendiendo a volar

distancia es ahora un basto y grande espacio,
un mar de aguas oscuras que limitan nuestro abrazo,
una larga fila de minutos que caminan muy despacio,
el deseo mas bello de dormir hoy sobre tu brazo...


"...La última frase del último cuarteto de Beethoven está escrita sobre estos dos motivos: Muss es sein? Es must sein! Es must sein! (¿Tiene que ser? ¡Tiene que ser! ¡Tiene que ser!). Para que el sentido de estas palabras quedase del todo claro, Beethoven encabezó toda la frase final con las siguientes palabras: Der schwer gefasste Entschluss (una decisión de peso). Para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo "Der Schwer efasste Entschluss" va unida a la voz del destino: "Es muss sein"; el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso, solo aquello que tiene peso, vale.
Esta convicción nació de la música de Beethoven y, aunque es posible que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del hombre consiste en cargar con su destino...
Pero:
...La verdadera historia del famoso motivo "muss es sein" es la siguiente: Cierto señor Dembscher le debía a Beethoven cincuenta marcos y el compositor se los reclamó: Muss es sein?" suspiró desolado el señor Dembscher y Beethoven se echó a reir alegremente: "Es muss sein"; inmediatamente anotó aquellas palabras y su melodía y compuso sobre aquel motivo una pequeña composición para cuatro voces: tres voces cantan "es muss sein, es muss sein, ja, ja, ja", y la tercera voz añade: "heraus mit dem Beutel" (saca el monedero)"

La insoportable levedad del ser
Milan Kundera

lunes, 12 de octubre de 2009

Y el principito crecio

...¿cuando es que crecemos y ya no podemos regresar?
¿cuando es que ya no entendemos que la vida es jugar?
¿cuando abandonamos al niño y dejamos de volar?

ayer fui un niño aun lo puedo recordar,
sonreía un millón de veces al día y lloraba solo por necesidad,
comía caramelos hasta llenarme y si no había dinero la tierra no sabia nada mal,
piloteaba cometas que yo mismo enseñaba a volar,
un pedazo de tiza era el inicio del mejor lugar para brincar,
las rodillas amortiguaban mis caídas y si no podían ahí estaba mi mama,
me rompí unos cuantos huesos pero nada que me impidiera volver a intentar,
escuchaba a los adultos pero era mas fácil aprender a sumar,
mis preocupaciones mas grandes eran las tablas de multiplicar,
pero pronto empecé a crecer y sin darme cuenta me empecé a transformar,
en ese adulto aburrido que se ha olvidado de jugar,
ahora entiendo tantas cosas que me gustaría no entender,
ahora no se porque de chico yo quería algún día crecer,
ahora quisiera regresar a la escuela que tanto tiempo odie,
volver a pensar en esa niña de la que una vez me enamore,
ahora hasta el amor es complicado los que se aman, no saben amar,
no saben que es tan fácil decir te amo sin tenerlo que pronunciar,
pero les confieso algo, lo que más extraños son los abrazos de mi mama,
cuando en ellos me sostenía y realmente creía que nada me iba a pasar...

Frases escogidas: EL PRINCIPITO:

Todas las personas mayores primero fueron niños.
Pag. 5

Todos los hombres son sus vasallos (de sí mismos).
Pag.6

Los hombres ya no tienen tiempo de comprar nada, compran las cosas ya hechas a los comerciantes; pero como no existe ningún comerciante de amigos, los hombres ya no tienen amigos.
Pag. 6

...es el único que se ocupaba de algo más que de sí mismo. Esta es la clave del sentido de la vida; amar es preocuparse por otro... es sentirse responsable por otro.
Pag. 7

Siempre he amado al desierto. Uno puede sentarse sobre una duna de arena sin ver ni escuchar y, sin embargo, siempre hay algo que brilla en el silencio.
Pag. 7

Lo que los hace hermoso es algo invisible...los ojos no siempre ven. Hay que buscar con el corazón.
Pag. 7

Es tan misterioso el país de las lágrimas.
Pag. 7

Los adultos siempre necesitan explicaciones.
Pag. 12

Me entristezco cuando hablo de estos recuerdos. Es triste olvidar a un amigo.
Pag. 24

Se trata de una cuestón de disciplina.
Pag. 26

-¿Sabes...? Cuando uno está muy triste son agradables las puestas de sol.
Pag. 30

Si alguien ama a una flor y no existiese mas que un solo ejemplar en millones y millones de estrellas, esto es motivo suficiente para que ese alguien...se sienta feliz cuando la mira. Se dice: "Mi flor está ahí, en alguna parte...". Pero si el cordero se come la flor, para él es como si de repente todas las estrellas se apagarán...
Pag. 33

En aquel entonces no supe comprender nada! Debi a haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Ella me proporcionaba alegria y aroma. Jamás debí haber huído. Debí adivinar su ternura, tras sus inocentes mañas. Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.
Pag. 37

Yo te amo sí. El que tú no supieras nada de ello fue culpa mía. Pero no tiene importancia. Tu has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz.
Pag. 36

Si ordenara a un general que se convirtiera en gaviota y el general no me obedeciera, la culpa no ser a de él, sino mía.
Pag. 41

Hay que exigirle a cada uno aquello que es capaza de hacer o dar.
Pag. 44

La autoridad debe basarse sobre la razón.
Pag. 44

-Entonces te juzgarás a mismo. Lo cual es más díficil que juzgar a los demás, y si logras juzgarte bien, serás un verdadero sabio.
Pag. 45

Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.
Pag. 64

domingo, 11 de octubre de 2009

Paz prematura

...Nobel cubre su culpa una vez mas,
pues donde quiera que este alguien se lo ha de reclamar,
pero no es su culpa que ahora no tengamos paz,
si no la de aquella gente que cree que vivir es matar

cantan por toda la tierra almas en pena,
que aun no han podido descansar,
por guerras que no han valido la pena,
y solo han servido para matar

brilla una estrella en la oscuridad,
es duro el trabajo de querer hacer paz,
pero sabe el mundo que existe la necesidad,
de que ya no este en manos de gente incapaz

cae en las manos de un soberano distinto,
el tratar de limpiar la sangre,
de aquel energumeno extinto,
que mato a tanta gente de hambre

critica el mundo tal decisión,
de dar un premio aun sin ganar,
tal pareciera una contradicción,
dar esto al gobierno que mucho sabe matar,

comemos de un fruto no maduro,
que apenas empieza a germinar,
parece ser aun prematuro,
pero esto tiene que terminar,

pero este fruto es una inversión,
que compromete al gobernador,
de la más grande nación,
a ya no ser del mundo inquisidor,

un compromiso de paz han sellado en su vida,
para que no lo olvide mientras este al frente,
que tiene que edificar la paz destruida,
y hacer de este mundo un lugar diferente

Obama es de nuevo el nombre que tanto se ha de pronunciar,
tal vez por la esperanza que tienen los que no han dejado de soñar...


Me preguntaron como vivía, me preguntaron
'sobreviviendo' dije, 'sobreviviendo'.
Tengo un poema escrito más de mil veces,
En él repito siempre que mientras alguien
Proponga muerte sobre esta tierra
Y se fabriquen armas para la guerra,
Yo pisaré estos campos sobreviviendo.
Todos frente al peligro, sobreviviendo,
Tristes y errantes hombres, sobreviviendo.

Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.

Hace tiempo no río como hace tiempo,
Y eso que yo reía como un jilguero.
Tengo cierta memoria que me lastima,
Y no puedo olvidarme lo de hiroshima.
Cuánta tragedia, sobre esta tierra...
Hoy que quiero reírme apenas si puedo,
Ya no tengo la risa como un jilguero
Ni la paz de los pinos del mes de enero,
Ando por este mundo sobreviviendo.

Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.

Ya no quiero ser sólo un sobreviviente,
Quiero elegir el día para mi muerte.
Tengo las manos nuevas, roja la sangre,
La dentadura buena y un sueño urgente.
Quiero la vida de mi simiente.
No quiero ver un dia manifestando
Por la paz en el mundo a los animales.
Cómo me reiría ese loco día,
Ellos manifestándose por la vida.
Y nosotros apenas sobreviviendo, sobreviviendo.

Sobreviviendo, sobreviviendo,
Sobreviviendo, sobreviviendo.


Sobreviviendo
Cantante Mercedes Sosa
Escritor Victor Heredia

jueves, 8 de octubre de 2009

Equivocarse

…equivocarse es tan fácil en esta vida, somos y a la vez actuamos, correspondemos a nuestras acciones, pero a veces no, a veces solo nos equivocamos por nuestra tendencia natural a la imperfección, somos una equivocación, caminamos sin certeza, vivimos sin ningún esquema solo avanzamos y tropezamos , no hay bosquejo con que compararnos, se nos dio un cerebro para pensar pero también mil motivos para no usarlo, y a veces también al usarlo nos equivocamos, somos la parte vulnerable del universo, pasamos de lo sencillo a lo complejo, y lo hacemos equivocarse, tantos dolores le causamos al planeta, porque nos equivocamos al no apreciarlo, somos simples humanos sin conciencia, que nos cuesta trabajo no equivocarnos, los errores duelen y cuestan, y muchas veces no hay remedio para sanarlos, y tal vez al querer hacerlo nos equivocamos, por eso hoy quiero reconocer que me he equivocado con temor de que quizás me equivoque al hacerlo, pero como dicen equivocarse es de humanos, y en mi espejo nunca he visto un extraterrestre…

De humanos es errar y de necios perseverar en el error. Marco Tulio Cicerón


El hombre que confía en los hombres cometerá menos equivocaciones que el que no confía en ellos. Ernesto Cavour


Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros. Padre Baltasar Gracián y Morales


Es mejor ser osadamente decidido y correr el riesgo de equivocarse que sopesar mil veces las cosas y tomar la mejor decisión demasiado tarde. Marilyn Moats Kennedy


Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones. Oscar Wilde


Los cautelosos muy poco se equivocan. Kung FuTse, Confucio


Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme. Charles Chaplin


Muchos se equivocan por miedo a equivocarse. Gotthold Efraim Lessing


Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos. Proverbio italiano


Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande. Martin Heidegger


Quien obra puede equivocarse, pero quien no hace nada, ya está equivocado.
Santiago Alberione


Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estás aprovechando todas las oportunidades. Woody Allen

martes, 6 de octubre de 2009

El tiempo no recuerda

...un recuerdo puede por si solo hacer caer universos completos, yo mismo he visto encallar a tantos hombres enamorados de lunas pasadas, hipnotizados por la añoranza de poder regresar el tiempo, pero al tiempo no le importa nada, eso mismo creía del viento hasta que un día lo vi llorando por una brisa que lo dejo por un mar, pero el tiempo no tiene memoria, es lo que lo hace siempre avanzar, hacia la incertidumbre perpetua de no tener a donde llegar, los recuerdos que no te matan son como agujas en el lumbar, pican la carne y hasta el corazón pueden llegar, los recuerdos son siniestros si no te sirven para olvidar, lo que se ha quedado en el tiempo o ha cambiado de lugar...

" Cuando era pequeña el padre le enseñó a jugar al ajedrez. Le había llamado la atención un movimiento que recibe el nombre de enroque: el jugador cambia en una sola jugada la posición de dos figuras: pone la torre junto al rey y desplaza al rey hacia la esquina, al lado del sitio que ocupaba la torre. Aquel movimiento le había gustado: el enemigo concentra todo su esfuerzo en amenazar al rey y éste de pronto desaparece ante sus ojos; se va a vivir a otra parte. Soñaba toda su vida con ese movimiento y soñaba con él tanto más cuanto más cansada estaba. "

Inmortalidad
Milan Kundera

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Nos quedamos

...caminando por la vida sin poder detenernos,
abandonando momentos que parecían eternos,
primaveras que el tiempo ha hecho inviernos,
recuerdos que en otro tiempo fueron presente,
estelas de una vida que viaja impaciente,
sin darnos cuenta dejamos a tanta gente,

abandonamos al niño que nos acompaño en la infancia,
aprendemos que con los años las cosas cambian de importancia,
abrimos los ojos al mundo pero ya no damos relevancia,
a la vida que de niños nos brotaba en abundancia,
permitimos al tiempo hacernos parte de su arrogancia,
y dejamos de ser niños por alguna circunstancia

luego después cuando se es joven y las mieles de la vida frotan,
como experiencias reales que en nuestra vida flotan,
como fuentes incansables desde el alma brotan,
como estrellas que brillan tanto hasta que explotan,
en partículas de polvo que al ser tocadas se alborotan,
hasta que el tiempo seca los mares que con sus olas nos azotan.

entonces ya de viejos aprendemos a contar segundos,
porque ahora el tiempo es la distancia entre dos mundos,
y clasificamos los años como estériles y fecundos,
empezamos a ser cuerpos que parecen moribundos,
ahogando nos en mares de recuerdos tan profundos,
y pasamos a otra vida como simples vagabundos

es entonces que como el viento aprendemos a volar,
ignorando ya al tiempo que nos deja de importar,
convertidos en polvo navegamos por el espacio sin parar,
aprendemos a ser libres viajando para cualquier lugar,
en el que no se necesita nada mas que el saber estar,
en la espera de otro momento para volver a brillar...

"Oh vosotros que entráis, abandonad toda esperanza!"
escritas estas palabras en caracteres negros en el dintel de una puerta, por lo cual exclamé:
-Maestro, el sentito de estas palabras me causan pena.
Y el, como hombre lleno de prudencia, me contestó:
-Conviene, aquí, abandonar todo temor; conviene que aquí acabe toda cobardía.
Hemos llegado al lugar donde te he dicho que verías a la dolorida gente,
que ha perdido el bien de la inteligencia."


La Divina Comedia
Dante Alighieri

jueves, 24 de septiembre de 2009

Cuando pienso

...pensándote pienso que debería pensar en algo mas,
pero pensándolo bien esto no esta nada mal,
inundas mi cabeza con pensamientos de cristal
que al ser pensados se rompen en mil pensamientos mas

si lograra dejar de pensarte tendría que pensar,
algo que hacer con todo el tiempo en que no he de pensarte
para pensar en otras cosas en las que tu no has de andar
menudo pensamiento el pensar que puedo dejarte de pensar

entonces no perderé el tiempo en intentar dejar de pensarte,
si al apagar un pensamiento este prende mil mas,
mejor dormir para dejar de pensar en ti,
ya pensare en mis sueños si el soñarte no es como pensarte una vez mas...


Ella fue a nacer,
en una fría sala de hospital
Cuando vio la luz,
su frente se quebró como el cristal.
Porque entre los dedos a su padre
como un pez se le escurrió
Hace un mes cumplió los veintiséis
sólo pienso en ti
Hey, sólo pienso en ti
juntos de la mano
se les ve por el jardín
no puede haber nadie en este mundo tan feliz
Hey, sólo pienso en ti

El nació de pie
le fueron a parir entre algodón
Su padre pensó
que aquello era un castigo del señor.
Le buscó un lugar para olvidarlo
y siendo niño lo internó
Pronto cumplirá los treinta y tres
sólo pienso en ti

Hey, sólo pienso en ti...

En el comedor
se sientan separados a comer
Si se miran bien
les corren mil hormigas por los pies
Ella le regala alguna flor
y él le dibuja en un papel
Algo parecido a un corazón
sólo pienso en ti

Hey, sólo pienso en ti...

Solo pienso en ti
Pablo Milanes

martes, 22 de septiembre de 2009

Amanece otoño

...amanece otoño una vez mas,
por el cielo hojas que aprenden a volar,
un otoño mas en que cambia el tono de la vida,
adornando con nostalgia tu partida

rayos aureos iluminando este día,
hojas ya listas para su caida,
un otoño mas llega a nuestra vida,
adornando con zepias nuestra despedida

viento triste con sabor a melancolia,
lleva en su vientre una hoja confundida
un otoño más para deleitar la vida,
adornando con ausencia esta historia detenida...



En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!

Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...

Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.


Otoño
Octavio Paz

lunes, 14 de septiembre de 2009

Lucero

...lucero luminoso que te enciendes en tu uhida,
seras por un tiempo intermitente pero no toda la vida,
apagare en mi ser la carne que te necesita,
y acudire a mi alma para hacerte una visita,
te extrañare en silencio apesar de la rutina,
y acudire a tu imagen grabada en mi retina,
acortare distancias con un simple cerrar de ojos,
y cuando queden bien sellados besare tus labios rojos,
y gritare tan fuerte hasta que puedas escucharme,
y callare lo suficiente para que no tengas que extrañarme,
acudire a ese mundo en donde solo tu y yo vivimos,
y apagare cualquier estrella que quiera confundirnos,
te esperare los dias que tenga que esperarte,
aunque sean la barrera para volver a alcanzarte,
llegara aquel momento preciso y perfecto,
para volver a sentirme el hombre mas completo,
con la luz de tu belleza que me ha dado tu existencia,
hasta volver a ser testigo de tu magnifica presencia.



No puedo dejarte de ver
arañando el silencio con tus ojos
tratando de decir algo que las palabras
nunca hubieran dicho mejor.
Aquella mirada
era el resumen de la noche posado en tus ojos
con su lluvia, su viento y tu miedo al mar
y aquel sueño que te conté.
No puedo dejarte de ver
describiendo una estrella descubierta por mí
en tu erótica constelación
que no cabe en los mapas del cielo.
Tu mano dibujando en el aire
era capaz de ponerle colores
al espacio vacío que se llenaba
con la luz de la estrella brillante.
Cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas,
cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas.
Cuida bien tus estrellas, mujer.
No puedo dejar de decir
que hay idiomas perfectos por descubrir
y que son olvidados frecuentemente
en el tedio del tiempo
y hay que buscarlos,
porque los barcos y las piedras
tienen abecedarios mejores
para demostrar que son bellos sencillamente
sin palabras o esquemas.
No puedo dejar de decir
que esta triste canción a tu lado oscurece
que quizás este sea el último misterio
que mirarán tus ojos nacer de mis manos,
pues es tarde quizás para mí
y Caín me ha marcado sobre la frente
pero quiero alertarte de un gran peligro
y quisiera encenderte esta frase en la mente.
Cuida bien tus estrellas, mujer
Cuida bien tus estrellas
Cuida bien tus estrellas, mujer
y que nunca las pierdas.

Judith

Silvio Rodriguez

martes, 8 de septiembre de 2009

Afán

...es mi afán el no dejarte ir cuando se que debo,
encerrarte en alguna parte oscura de mi alma
es mi afán remendar mis labios para no decirte adiós,
y mutilar mis manos para evitar ese ademán,
es mi afán ahogarme en lagrimas saladas,
o estrellarme en un cielo sin estrellas,
es mi afán sucumbir ante el olvido,
y recordar solo las cosas en las que no estas tu,
es mi afán secar los mares de la tierra,
y caminar los caminos que me lleven a ti,
es mi afán extraviar mi mirada en algún paisaje,
para no tener que verte partir...


" Afán para no separarme de ti,
por tu belleza, lucha por no quedar en dónde quieres tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Ansia de irse dejando atrás anécdotas, vestidos, caricias,
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas, entregándose,
engañándose, tus rostros, tus caprichos y tus besos,
tus delicias volubles, tus contactos rápidos con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil, de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí, dónde te sobrevives. "


Pedro Salinas
Afán para separarme de tí

lunes, 7 de septiembre de 2009

Bon soir

…amor eterno, amor de infierno al estar sin ti,
agua que se escurre de las manos,
que se escapa al otro lado del océano,
amor eterno que sabe amargo,
amargo dulce cuando no te extraño,
pero extrañamente nunca pasa eso,
amor por eso me escondo en la impaciencia,
para no mostrar mi poca indiferencia.

amor consuelo, amor de cielo cada que te veo,
como estrella que se fuga de mi cielo,
que se escapa de mi vida por un tiempo,
tiempo corto que se pasa de largo,
largo es el tiempo cuando te extraño,
y casi siempre me pasa eso.
amor por eso busco un dios para pedirle,
que por favor no te aleje de mi lado...


"¡Donc bon soir, mon mignon et a demain!"

( Palabras que Ana me dejó escritas una noche
en que tuvimos que separarnos. )

¡Buenas noches, mi amor, y hasta mañana!
Hasta mañana, sí, cuando amanezca,
y yo, después de cuarenta años
de incoherente soñar, abra y estriegue
los ojos del espíritu,
como quien ha dormido mucho, mucho,
y vaya lentamente despertando,
y, en una progresiva lucidez,
ate los cabos del ayer de mi alma
( antes de que la carne la ligara )
y del hoy prodigioso
en que habré de encontrarme, en este plano
en que ya nada es ilusión y todo
es verdad...
¡Buenas noches, amor mío,
buenas noches! Yo quedo en las tinieblas
y tú volaste hacia el amanecer...
¡Hasta mañana, amor, hasta mañana!
Porque, aun cuando el destino
acumulara lustro sobre lustro
de mi prisión por vida, son fugaces
esos lustros; sucédense los días
como rosarios, cuyas cuentas magnas
son los domingos...
Son los domingos, en que, con mis flores
voy invariablemente al cementerio
donde yacen tus formas adoradas.
¿Cuántos ramos de flores
he llevado a la tumba? No lo sé.
¿Cuántos he de llevar? Tal vez ya pocos.
¡Tal vez ya pocos! ¡Oh, que perspectiva
deliciosa!
¡Quizás el carcelero
se acerca con sus llaves resonantes
a abrir mi calabozo para siempre!
¿Es por ventura el eco de sus pasos
el que se oye, a través de la ventana,
avanzar por los quietos corredores?
¡Buenas noches, amor de mis amores!
Hasta luego, tal vez..., o hasta mañana.

Bon soir

Amado Nervo

martes, 1 de septiembre de 2009

No existe

...no existen silencios eternos,
ni ecos que vivan para siempre,
ni mucho menos existen los segundos perpetuos,
ni recuerdos que no se borren con el tiempo,
no existe un dia que no se acabe,
y mucho menos existen los dias que nunca llegan,
no existe la distancia si no hay a quien extrañar,
no existe la paz si no hay a quien odiar,
no existe el amor sin desamor,
no existe la alegria sin la tristeza,
pero sobre todo no existirias tu si no existiera yo...


Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.

Alguien

Jorge Luis Borges

domingo, 30 de agosto de 2009

¿Quien soy?

...¿quien soy? dijo un extraño dentro de mi
quizas se lo que no eres le respondi,
pero ese eco dentro de mi desaparecio,
entonces fue mas facil creer que el universo no era yo,
amenos que yo guardara un universo en mi interior,
aunque fuera el mas pequeño en el superior.

hoy no se quien soy, ayer fui lo que hoy ya no,
lo que habia ido siendo al parecer termino,
el hoy ha hecho conmigo lo que le hace al ayer,
casi desaparesco hasta ya no poderme ver,
me veo desde fuera para poder entrar en mi,
pero solo encuentro migajas de lo que tal vez fui.

¿Quien eres? me pregunto un extraño en el camino
soy quizas lo que quizas quiso el destino,
que dificil ser algo que no existe con tristeza respondio,
que lastima que no aprendiste y en el camino se perdio,
hasta ese momento pude lograr entender,
que lo que yo era en poco tiempo dejaba de ser.


¿Entonces quien soy? yo mismo me pregunte,
soy tan distinto a ti me conteste.



¿Puede saberse quién eres tú?- preguntó la Oruga. (...) Alicia contestó, algo intimidada:
- La verdad, señora, es que en estos momentos no estoy muy segura de quién soy. El caso es que sé muy bien quién era esta mañana, cuando me levanté, pero desde entonces he debido sufrir varias transformaciones.
- ¿Qué es lo que tratas de decirme?-dijo la Oruga con toda severidad-. ¡Explícate, por favor!
-¡Ésa es justamente la cuestión! - exclamó Alicia-. No me puedo explicar a mí misma porque yo no soy yo, ¿se da usted cuenta?
- Pues no, no me doy cuenta - dijo la Oruga.


- Siento no poder explicárselo a usted con mayor claridad- dijo Alicia en un tono muy cortés- porque, para empezar, ni yo misma lo entiendo... ¡Comprenderá usted que cambiar tantas veces de tamaño en un solo día no es fácil de entender!
- Sí es fácil, le replicó la Oruga.
- Bueno, lo que ocurre es que usted todavía no ha pasado por ello- dijo Alicia-, pero llegará el día en que se convertirá en crisálida y después en mariposa, y entonces ¡ya veremos lo que siente usted!
-¿Y qué iba a sentir? ¡Pues nada!


- Está bien -concedió Alicia- Es posible que sus sentimientos y los míos sean muy distintos, pero puedo decirle que yo en su lugar me sentiría muy rara.
- ¡Tú! -exclamó con desdén la Oruga- ¿Y quién eres tú, si se puede saber?




miércoles, 26 de agosto de 2009

El tiempo pasa

...dicen que el tiempo pasa y que cada vez somos mas viejos, no importa que esto pase si todo pasa a su tiempo, y a tiempo debemos darnos cuenta cuando es el tiempo, para ser feliz en el debido tiempo, a tiempo estamos todavia de enmendar el tiempo, ese tiempo que queremos olvidar ya es pasado, y ese tiempo que queremos recordar tambien es pasado, como ha pasado el tiempo dicen los que cuentan los años, no importan los años si el tiempo pasa en vano, hoy es el tiempo que es importante, porque lo unico que tenemos es el tiempo presente, y ya llegara el dia en que el tiempo sea futuro, pero no hagamos de nuestras vidas un anhelo prematuro, hay que vivir de todo pero todo a su tiempo, y cuando nos llegue nuestro tiempo hay que vivir como si aun nos quedara tiempo...


El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

Pasan los años,
y cómo cambia lo que yo siento;
lo que ayer era amor
se va volviendo otro sentimiento.
Porque años atrás
tomar tu mano, robarte un beso,
sin forzar un momento
formaban parte de una verdad.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de temor.

Vamos viviendo,
viendo las horas, que van muriendo,
las viejas discusiones se van perdiendo
entre las razones.
A todo dices que sí,
a nada digo que no,
para poder construir la tremenda armonía,
que pone viejos, los corazones.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

Años
Pablo Milanes

domingo, 16 de agosto de 2009

La paloma y el niño

...hay que perder para ganar, la vida te quita y luego te da, las ocaciones son el resultado de simplemente estar, en el lugar adecuado para poder encontrar, lo que aveces buscamos sin saber, o lo que aveces tenemos y no podemos ver, el tiempo nunca deja de cumplir su afan, de hacernos mas viejos en complicidad, con lo que sabemos que existe como deidad, la vida es el pequeño tiempo que se nos da, para poder encontrar en ella la felicidad, y a traves de ella encontrar el camino de la verdad, esto es algo que entendio mi razon, al ver a un niño en una conversación, con una paloma que se paro en su balcon, al mismo tiempo que con ella volo...

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son...

La vida es sueño

Pedro Calderon de la Barca

martes, 11 de agosto de 2009

Los tiempos

...tiempo que va a destiempo, cuando se queda el tiempo en el ayer, ayeres que se vuelven años, años que recojen los dias que se van quedando en el camino, caminos que se convierten en destinos, destinos agobiados por el tiempo, tiempo de sobra para no hacer casi nada, en nada se convierte la vida cuando nos llega el tiempo, tiempo para todo, todo se construye con segundos, y otras veces con momentos, momentos para los que viven con recuerdos, recuerdos que se quedaron varados en el tiempo, tiempo de creer que aun nos queda tiempo, tiempo para recuperar el tiempo que hemos perdido...


Dentro de ti tu edad
creciendo,
dentro de mí mi edad
andando.
El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada
y junto a las castañas
quemadas de tus ojos
una brizna, la huella
de un minúsculo rio,
una estrellita seca
ascendiendo a tu boca.
Sube el tiempo
sus hilos
a tu pelo,
pero en mi corazón
como una madreselva
es tu fragancia,
viviente como el fuego.
Es bello
como lo que vivimos
envejecer viviendo.
Cada dia
fue piedra transparente,
cada noche
para nosotros fue una rosa negra,
y este surco en tu rostro o en el mío
son piedra o flor,
recuerdo de un relámpago.
Mis ojos se han gastado en tu hermosura,
pero tú eres mis ojos.
Yo fatigué tal vez bajo mis besos
tu pecho duplicado,
pero todos han visto en mi alegría
tu resplandor secreto.
Amor, qué importa
que el tiempo,
el mismo que elevó como dos llamas
o espigas paralelas
mi cuerpo y tu dulzura,
mañana los mantenga
o los desgrane
y con sus mismos dedos invisibles
borre la identidad que nos separa
dándonos la victoria
de un solo ser final bajo la tierra.


Oda al tiempo
Pablo Neruda

lunes, 3 de agosto de 2009

Recordar y olvidar

... hay recuerdos que sirven para recordar, pero hay otros que solo sirven para molestar, camine por esa calle que quisas no debi caminar, y me encontre con tu imagen esa que ya pude olvidar, pero olvide todo de ti incluso tu nombre, aunque el todo se olvido de olvidar tu forma de andar, y asi anduve diez pasos, veinte o quizas muchos mas, tu dabas un paso hacia adelante yo lo daba para atras, cuando avance ya un buen rato, no podria recordar, si es que yo iba hacia algun lado y ahora estaba en otro lugar, entendi que es lo que hace un recuerdo cuando lo quieres olvidar...



"La palabra recuerdo
tiene cuatro patas
y un cuerpo espantoso.

Por eso la aplasté
con una chancla
y apagué la luz."


Recuerdo

Gerardo Ortega

jueves, 30 de julio de 2009

Hambre

...hambre que te has comido al mundo, que con tu boca grande has devorado la vida, de hombres esqueleto que mueren sin comida, hambre que no discriminas entre niño y niña, que a tu paso sirves la mesa a las aves de rapiña, hambres que dejas campos llenos de gente sin vida, vestigios de una existencia destruida , hambre que eres el peor pecado del mundo, habiendo campos y tierras, prefieres matar al moribundo, hambre que eres el hueco constante, en los estómagos de las personas que mueren a cada instante, hambre que hoy averguenzas mi conciencia, de saber que existes y no tener la decencia, de hacer algo por mis hermanos que ahora pasan hambre, que como muchos he preferido ignorarte, tal vez con una cena en un buen restaurante...

...Sin embargo , ni la terquedad, ni las oraciones, ni nada pudo liberarme de una cosa; del hambre. Ya antes había experimentado o así lo creía el hambre; había tenido hambre en la fábrica de ladrillos, en el tren, en Auschwitz e incluso en Buchenwald, pero no conocía el hambre "a largo plazo", por decirlo de alguna manera. Tenía un hueco, un espacio vacío, y quería, con todos mis esfuerzos, llenar ese hueco sin fondo, ese espacio cada vez más vacío, aniquilar, silenciar el hambre. Mis ojos no veían otra cosa que comida, mis pensamientos, mis actos, todo mi ser se ocupaba exclusivamente de eso, y si no me comía la madera, el hierro o los guijarros, era sólo por la imposibilidad de masticarlos y digerirlos. Sin embargo he comido arena y también hierba; las comía sin pensar, pero no había mucha hierba ni en el campo, ni en el territorio de la fábrica. Por un solo cebollín se pedían dos rebanadas completas de pan, y por el mismo precio se vendía una remolacha azucarera o una forrajera. A mí, me gustaba más la forrajera porque era más jugosa y por lo general más grande, aunque los entendidos decían que las azucareras tenían más valor nutritivo, aunque la forrajera fuera más dura y tuviera un sabor más picante. A veces, , me bastaba incluso con ver comer a los otros. A nuestros guardias les traían la comida a la fábrica y yo no les quitaba los ojos de encima cuando comían. Sin embargo no me dejaban disfrutarlo de verdad porque comían demasiado deprisa, sin masticar bien, parecían no darse cuenta de lo que hacían."
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